Hola, mi nombre es Eleutheria y tuve que crear esta página para documentar los plagios que la derecha latinoamericana está realizando con mis textos. 

La situación, al ser tan extenuante y frecuente, me ha llevado a tener que escribir estas líneas, para poder contar, someramente, todo lo que está pasando. 

Lo que está pasando es tan inverosímil, por cierto, que, por el momento, la situacion en sí misma excede mi capacidad de contarla detalladamente. Me limitaré, por lo tanto, por el momentoa dejar estas breves líneas.

Comienzo diciendo que esta situación ha llevado a estos individuos, entre otras cosas, a elaborar una literatura apócrifa, a partir de mi literatura, con el propósito de hacer creer que dicho estilo literario, que dicha literatura, no es mía, sino que pertenece a otras personas y que la misma fue creada en un momento anterior, en el tiempo, al momento de creación de mi literatura, lo cual por supuesto no es verdad. Esto lo han logrado por la simple y sencilla razón de que manejan todas las editoriales y porque tienen trabajando a su servicio a la mayoría de los empleados clave de las casas editoriales, de los institutos culturales y de las soceidades de escritores, de manera que pueden manipular y alterar la realidad, simplemente alterando los registros, imprimiendo textos prefechadamente o creando páginas electrónicas y magazines en Internet, prestas para brindar tales servicios. Esto, por supuesto, deliberadamente o no, tiene por obvia consecuencia el restar y sustraer originalidad a mis escritos,  por un lado, además del borrar para siempre, por el otro, mi producción intelectual del mapa cultural hispanoamericano. O, mejor dicho, borrarla para siempre en las mentes enfermizas de estas personas. 

Pero no solo eso, han creado cientos de cuentas de perfiles en twitter y en las redes, con la simple y pusilánime intención de borrar cualquier coto posible que haya de singularidad en mis escritos; donde roban mi literatura, imitan mi personalidad, mimetizan mis interacciones en las redes y roban aquello que yo denomino con el mote de "la actitud intelectual". Actitud que es característica, o sería característica, de la unicidad de una persona, y solo de ella, de su singularidad literaria y de su itinerario intelectual personalísimo, el cual, sin duda alguna, están robando e imitando.

Esta situación, por cierto, no es en modo alguno baladí y responde a una circunstancia política concreta: las ideas políticas que sostengo y el espectro ideológico desde el que me muevo. Es decir, más simple y más sencillamente: los frágiles ideales que yo misma enarbolo. Además, de la clara instrumentalización de cualquier cosa que les parezca útil (en este caso, mis escritos) para encandilar y manipular a las mayorías, para producir basura ideológica destinada a lavar el cerebro de las personas con la intención de manipular la opinión pública y controlar lo que ocurre políticamente.

Sin embargo, no es esta la única razón por la que estos individuos están actuando de esta manera; están emperrados porque les molesta que haya sido yo quien haya escrito esta literatura y quien la haya creado y no pueden permitir que una literatura tan potente y disruptiva, a pesar de no ser una literatura conocida, pase a nombre mío en la historia de la literatura (insisto, como si me importara a mí y como si, a no ser porque se metieron a hackear y plagiar mis escritos, mi literatura anónima, al no ser una literatura mercenaria ni mercantilista que esté al servicio del poder ni esté interesada en proyectarse en ningún lugar, hubiese en verdad estado destinada a trascender, sino que estaba destinada al olvido; sin embargo, debo dejar muy en claro: no voy a dejar que lo que es producto de mi propia elucidación, de mi mente y de mi lucidez, pase a nombre de otras personas sin que haya una consecuencia al respecto; si ellos quieren lograr eso, tendrán que cargar con el descrédito encima (sí, claro, en mi sociedad enferma, robar, plagiar y hackear (y acosar) es descrédito): no, no han creado nada, solo son unos pobres psicópatas que se limitan a plagiar todo lo que escribo), sino que pretenden que pase a nombre de ellos, o de algunas de las figuras pusilánimes que mencionaré en las siguientes líneas.

La derecha latinoamericana —o parte de ella no quiere reconocer la titularidad de mis escritos, y se ha dedicado a plagiarlos incansablemente, desde hace una década, con el propósito de invisibilizarme políticamente; o sea, de borrarme de los espacios públicos y de la discusión pública que ocurre naturalmente en las redes y en dichos espacios de manera pública —como si a mí me importara, por lo demás, ya que no hacerlo implicaría permitir que una mujer de escuela pública que crítica su ideología tenga notoriedad en las redes y en los espacios públicos que ellos mismos manejan. 

Crítica que ocurre de manera argumentada, según creo entender, vale agrgar, a juzgar por la manera incansable con la que me acosan, espían y plagian. 

No obstante, no me engaño: podría ser que simplemente se tratase de sus mentes desequilibradas vomitando todo su odio a todo lo que da, trabajando sin dirección y sentido a toda máquina, contra mi simple persona. 

Podría ser que conjeturar que se deba a una supuesta importancia que yo tenga, se trate de una simple sobreinterpretación.

Adicionalmente, permitir mi presencia en las redes, significaría meter en la cabeza de las personas ideas desagradables que van en contra de sus intereses. Ideas que no circulan únicamente a través de mí, por supuesto. Pero que, por alguna razón, estiman espcecialmente peligrosas si las mismas son portadas por mí. Por lo tanto, si esas ideas han de circular, han de circular mezcladas con mentiras y han de circular a nombre de personas que ellos seleccionen predeterminadamente para tal fin. 

Esto, por supuesto, es una especulación como ya he dicho.

No solo controlan la disidencia en términos discursivos, sino que controlan el tipo de personas que pueden enarbolarla. Dichas personas deben cumplir con ciertos requisitos. Deben abrazar por completo la ideología liberal, por ejemplo, y deben hacer ostensión de ella a través de actitudes y de maneras particulares que están sancionadas por este mismo grupo e inyectar subliminalmente, en las personas, fragmentos de esta ideología. Deben, también, pertenecer a cierta clase económica o a determinados grupos sociales. No es lo mismo que el hijo de Rothschild o Rockefeller hable de la revolución a que lo haga el hijo olvidado de algún campesino. Son claros, metódicos e intransigentes en sus fines. Son infernales y no se detienen a aplastar lo que tengan que aplastar con tal de lograr sus objetivos.

Este plagio y este acoso, para resumir, ha involucrado actividades muy concretas y deshonestas por parte de la derecha latinoamericana, las cuales sintetizo a continuación: 

Plagio de todos mis textos y todo lo que haya escrito y publicado desde el fin de los tiempos que esté disponible en Internet, de mi inventiva, a través de mis redes sociales y mis diferentes espacios; el acceso a mis escritos personales ya no disponibles en Internet, dado que se hackeó mi computadora y, por lo tanto, solo disponibles en mis discos duros, y lo cual involucra apropiarse de poesía mía y textos filosóficos inéditos, jamás publicados, que ahora están publicando a nombre de otras personas y a quienes están atribuyendo;  la creación de decenas de miles de perfiles falsos en Twitter, Instagram, YouTube y Facebook, que se dedican a robar mi obra, y a imitar algo que yo denoto con el nombre de actitud intelectual en este enlace pueden leerse parte de estos hechos, https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/2019/07/listado-exhaustivo.html; la producción de literatura apócrifa con la finalidad de robarse mi obra y restar originalidad a la misma, es decir, la producción de literatura que fue escrita recientemente hace no más de dos años y que ahora pretenden vender y hacer pasar como obra antigua, dado que manejan todas las editoriales y la vida cultural en Hispanoamérica y tienen facilidades para cometer éste y otros crímenes —esta y otra manipulación de ISBNs, incluso después de publicar por tanto años literatura insustancial. 

Pueden publicar escritos académicos apócrifos para robarse, por ejemplo, la propiedad intelectual de una persona, es decir, escritos académicos recientes, que plagian multitud de textos míos, y a los que se pretenden atribuir fechas tan tempranas como la década de los noventas e, incluso, antes; el espionaje de mis equipos electrónicos; la utilización de algoritmos de inteligencia artificial para creación de estas cuentas y el uso de mi idiolecto como modelo de lenguaje natural de las mismas, cuyos pormenores detallo a continuación; la completa instrumentación de la retórica de la basura feminista reciente robándose toda mi obra literaria para hacerlo y mi producción intelectual; la intervención y espionaje de todos mis dispositivos electrónicos las veinticuatro horas del día, de manera que utilizan segmentos de mis charlas privadas [exacto, ¡mis charlas privadas!, mi vida entera personal, mi intimidad] en los tuits, posts y publicaciones que estos sociópatas publican a nombre de tales cuentas; para mí se ha convertido en la norma leer mis propias opiniones o fragmentos de mis discursos en dichos perfiles: ideas que nadie más sostiene y formas discursivas que nadie más sostenía y que yo sé que son completamente mías y que sé que están plagiando y robando virtualmente como vilmente, aparecen en tales cuentas; desde insultos, modismos, frases verbales, onomatopeyas, deseos, chismes, creencias, chistes, bromas, aprensiones, frases personalísimas, sentimientos, ideas, muletillas, circunloquios, interjecciones, opiniones, guasas, formas gramaticales, licencias poéticas, licencias literarias, sentido del humor, argumentaciones, emociones, mi entero lenguaje, extrañamientos, asombros, formas discursivas, estructuras sintácticas, circustancias de mi vida personal, gustos, pasiones, aficiones, y un largo, larguísimo etcétera, que sería difícil abordar en un post tan limitado, todo ello sale atribuido a dichas personas en las redes, escrito con mis palabras; aparecen leves variaciones de lo que yo pienso, de lo que yo escribo, en tales lugares y es claramente una parodia de mis escritos y de mis pensamientos. 

Es pues, un acoso sistematizado y el robo del mundo intelectual de una persona. El robo más asqueroso jamás imaginado que se haya perpetrado nunca contra personas alguna por parte de la derecha latinoamericana, si bien es un asunto que ya no representa novedad para nadie. A nadie le asombra que estos sujetos sean tan puercos. A nadie sorprende. Es más, a todos parece natural su proceder.

Es alguien completamente enfermo quien está detrás de todo esto. Pero, sin duda, identifico a sectores concretos de la derecha latinoamericana como ejecutores mediatos de estas maniobras. 

A lo largo de estas líneas explicaré más a detalle en qué consiste este acoso. También, señalaré a algunos de los autores  materiales, tajantes y sonantes, de estas maniobras.

Análogamente, debo decir que dicha producción "literaria" es producto de una actividad lúdica de mi parte, y de placer, y no responde al trabajo planeado de un escritor. No es, pues, el trabajo de una escritora el que está detrás, sino de una persona que ama la actividad intelectual libremente y que de forma espontánea escribe dentro de un blog o de su página en Facebook.

En este sentido debo aclarar a qué me refiero con producción literaria. Y debo aclarar que no soy escritora en el sentido tradicional.

Utilizo la etiqueta producción literaria para referirme literalmente, al carácter literario o a la producción literaria de una persona. Es decir, al carácter que se despliega en el orden de las actividades culturales, intelectuales y recreativas, en el ámbito humano, que dan sentido al hombre y a nuestra estancia en la tierra, pero que no apelan al trabajo literario de un escritor que dependa ya del marketing de las editoriales, ni de la venta de libros en que este se masifica, y que se manifiesta en el contexto de lo que en la postmodernidad se denomina un escritor, e irremisiblemente está ligado a la maquinaria capitalista y su ensanchamiento. 

En este caso, el mero registro de actividad intelectual es denotativo de actividad literaria.

Esto, como ya dije, me ha llevado a crear esta página para documentar el plagio y el acoso que estoy sufriendo. 

Este acoso y plagio solo es significativo en la medida en que implica la producción de literatura apócrifa, de corte feminista, plagiando mis letras, con el único y solo propósito de imponer dicha agenda y controlar a nuestros países. Por lo tanto, es significativo para los ámbitos público y político y de allí que me decida a denunciar esta situación en un foro abierto.

La producción de esa literatura inexistente implica el uso de inteligencia artificial y sus algoritmos, para la producción de lenguaje natural, implica asimismo el uso de mis textos como modelo de lenguaje natural para crear más textos falsos e, insisto, apócrifos (es decir, que nunca exisitieron–) e implica, finalmente, la implementación de una operación de propaganda psicológica o psyop, para engañar a nuestros países y persuadirlos de su agenda, usando para todo ello mis textos, mi lenguaje e ideas y mi idiolecto en general. 

Por supuesto, yo no soy poseedora de la cultura universal del mundo, pero de eso no estoy hablando aquí. Estoy hablando de acoso, plagio y espionaje. Estoy hablando de robo e intimidamiento. Estoy hablando de delitos. De depravación, asco y decadencia.  

Básicamente, los algoritmos de la inteligencia artificial imitan mi lenguaje hablado y escrito, para reproducirlo. El lenguaje natural es una de las instancias que la inteligencia artificial imita con más éxito. Así, se han creado libros falsos, tesis de maestría, doctorado y licenciatura falsos, artículos académicos y tesinas falsos, ponencias para diversos congresos, power points y cientos de decenas de perfiles en redes sociales, en Twiter y Facebook —falsos— en los que se están robando mis escritos e ideas y a través de los cuales se tiene la intención de imponer la agenda feminista como un utensilio de guerra psicológica para confundir, convulsionar y manipular a nuestras sociedades. Todo, utilizando mis letras y mis textos, e, incluso, mis oraciones de tipo oral, puesto que esta gente se dedica a espiar mis comunicaciones las veinticuatro horas del día y a reproducirlas, plagiarlas y viralizarlas a través de cientos de decenas de perfiles falsos, todos los días, en Twitter.

En mi perfil en Twitter, por ejemplo, me he dedicado continuamente a presentar estas denuncias, https://twitter.com/scarbo__

Si se revisa la idea de idiolecto, se verá que es posible pensar en la singularidad del lenguaje de una persona y cobrarán sentido todas mis declaraciones.

Léase mi blog, jamás he hablado de la imposibilidad del legado cultural de una persona. Pero, insisto, de eso no estoy hablando. Hablo aquí de los específicos textos míos que se están utilizando. 

Creo que la claridad al respecto es incontrovertible.

Ahora bien, ¿quién soy yo?, ¿por qué la ocurrencia de este hecho? No soy prácticamente nadie, sino una persona simple que, mientras cursaba sus estudios de maestría en México, decidió echar a andar un blog para hablar de los temas que le apasionaban, los cuales iban desde ciencia, cine, poesía, libros, arte, matemáticas, música, literatura, antropología, filosofía, política, historia de la ciencia e historia de las culturas, y un sinnumero de temas afines que son de mi completo interés, que son parte característica de lo que constituye la vida intelectual de una persona. Lo que consideraba mi esfera en ese entonces. Lo que es legítimo producto de cada entidad que intelige y toma decisiones, etc.

Fue así entonces, por obra de esta necesidad, que decidí abrir este blog que mantuve por muchos años con total libertad, con la finalidad de exponer mis temas, hasta que un buen día un miembro insulso de la derecha latinoamericana tuvo a mal tener conocimiento de mi blog a través de un lector, también determinado, para empezar a plagiarlo, a acosarme y apropiarse de mi personalidad y mi trabajo intelectual. Persona que resultó ser un miembro y militante activo de la derecha latinoamericana y quien trabaja en calidad de ghostwriter para el grupo que lidera Enrique Krauze y para otros individuos. Persona, además, que dirige un acoso sistematizado y selectivo a través de las redes sobre mi persona.

Concretamente, ocurrió que el lector mencionado, tuvo a bien recomendarlo en un lugar de nombre Letroactivos —de cuya existencia supe gracias al dashboard de mi blog, que me mostraba en ese entonces varias visitas de ese lugar, y por cuya coyuntura empecé a sufrir esta problemática

A partir de ese momento, una de las ignorantes que allí publicaba empezó a acosarme, plagiarme y a robar mi obra. Hecho que se volvió extensivo cuando sus correligionarios de la derecha liberal se unieron en tropel para realizar la misma labor, labor que más tarde se convertiría en el robo sistemático de mi obra a través de la utilización de algoritmos de la inteligencia artificial y procedimientos automatizados para la producción y reproducción eficaz y masiva de mis textos, siendo adjudicados a miles de perfiles en Twitter o Facebook, a falsas académicas e investigadoras de procedencia feminista, etcétera, etcétera, a perfiles inexistentes en las redes, que se dedican a engañar a las personas. Pero, sobre todo, hecho que se consumó gracias a que hackearon mi computadora.

Sobre dicha persona no daré señas concretas, solo diré que tiene un nombre parecido a algo como @yosoyene (Bitty Navarro), y que más recientemente, al parecer, mudó de nombre a algo como @homoerectus u @homosentiens. En cualquier caso, lo único que sé efectivamente es que esta persona se ha dedicado a plagiar, robar y copiar toda mi literatura y a acosarme agresivamente, y que no tiene planeado, por lo que aprecio, dejarme en paz nunca en la vida; que, adicionalmente, trabaja coordinadamente con miembros activos de la derecha latinoamericana y que, junto con dichos miembros, se dedica a plagiar, copiar, emular mi obra y a fastidiarme en las redes a través de actividades coordinadas de acoso selectivo en las que se dedican a producir miles de tweets, plagiándome, para manipular a las personas y generar propaganda, en las que ella participa y quien estaría detrás de gran  parte importante de los plagios que he denunciado, en calidad de ghostwriter. Y, más importante, a espiarme y espiar mi vida, mis charlas personales y mis telecomunicaciones con algún software especial tipo Pegassus. La mujer está completamente trastornada y sufre un trastorno por psicopatía. Entre las múltiples actividades que realiza, está la de manejar centenares de cuentas en Internet (Twitter principalmente, y Facebook) para realizar miles y miles de copias de mis textos, y la de escribir como ghostwriter para otras falsas escritoras (operación de propaganda) que promueven la agenda lgbti, la agenda transgénero y la agenda feminista. Además de publicar escritos, más o menos recientes, que son un total fusil o batiburrillo de mis letras, siendo los más peligrosos aquellos que son plagio consumado de cientos de escritos míos, que hackeó de mi computadora, de carácter personal, que ella está imitando y/o plagiando. Es decir, robando, sin ninguna duda. La mujer tiene una copia completa de mi disco duro y no me cabe más que calificarla como delincuente. Podría contar cientos de historias, alrededor del tema, sobre los cientos de textos míos que está plagiando.

Asimismo, dicha persona, sin duda alguna, hackeó mi ordenador, sufre de un trastorno de la personalidad grave por el cual se dedica a robarse mis escritos, emular mi personalidad, mi actitud intelectual, mis gustos y mis obsesiones, y es, en suma, una persona trastornada que se dedica a fastidiar gente en las redes. 

Esta persona es delincuencial y nociva, pero, desafortunadamente, está lejos de ser singular en sus actitudes y sus formas. Por desgracia, existen miles de millones de seres humanos que se comportan así todos los días. Y no, contrariamente a lo que pudiera pensarse, no me hace hablar un aire moralino, me hace hablar la realidad del acoso que sufro todos los días y del plagio encarnizado que se ha cometido con mis textos.

Así pues, es por esta razón, tan pueril, que comenzó este acoso y este plagio. 

Es por esta razón que la turba de los plagiadores comenzó a desgranar mis textos, para acosarme, imitarme y, en suma, robarme.

Se trata del robo literario más grande jamás perpetrado en la historia de la literatura en Hispanoamérica.

Ahora bien, lo que voy a afirmar a continuación, trasciende los fines de este escrito, sin embargo, es importante mencionarlo porque demuestra cómo ha sido posible la visibilización de estos textos que plagian mi obra, de manera tan rápida, sin que nadie se dé cuenta:

La gente que está vinculada a esta individua, la individua y sus correligionarios, dominan el mapa cultural completo en Hispanoamérica y tienen capacidad de reproducir no solo miles de plagios de mis escritos en cuestión de días, sino crear ediciones falsarias (apócrifas) a las cuales alteran la fecha de edición para deslegitimar la originalidad de mis textos y legitimar los plagios que ellos producen. Tal y como ha pasado en el caso de perla schwartz, casilda radrigáñez, andrea maturana o de avelina lésper, por mencionar algunos. Con el solo y deshonesto propósito de robar, para siempre, mis letras. 

Tienen dominio total de los libros, de las editoriales y de los autores. Y utilizan dicho dominio para imponer creencias históricas, ideológicas, culturales sobre los individuos. Simultáneamente, controlan la producción y emisión de ISBNs dentro del mundo hispanoamericano y, como ya sabemos, controlan las redes sociales y una buena porción de las magazines electrónicas y culturales que haya disponibles, además de crear y desperdigar blogs falsos por doquier, que plagian mi obra —además de apócrifos—. Asimismo, controlan a youtube y sus youtubers. Y ojo, aquí con controlar a los youtubers, me refiero a que es este grupo el que elige, de hecho, a través de sus algoritmos, quiénes son las personas que tendrán visibilidad en dichas plataformas y no a que cada youtuber sea cómplice de esto, y sin menoscabo de que haya auténticos youtubers que logren visibilidad por sus legítimos medios. 

Los perfiles con más seguidores en twitter y facebook y, en menor medida, instagram y youtube, son controlados por ellos y una vasta mayoría de ellos son producidos con inteligencia artificial. 

Se trata, en suma, de perfiles falsos e inexistentes cuya existencia tiene por finalidad imponer una manera de pensar y una cultura. En estos perfiles se publican textos que son plagio de mis textos y de mis ideas y en los cuales se imita la estructura de mi personalidad. Se imitan mis interacciones en las redes, se roban mis ideas, mis textos y aquello a lo que denomino la actitud intelectual

Por otro lado, tienen control del periodismo y sus editoriales. Controlan a los periodistas, así como controlan a los medios de comunicación.

Hay una fracción importante de perfiles en twitter y más recientemente facebook, dedicados a plagiar mi obra, la mayoría de los cuales son atribuidos a mujeres, con excepciones. Por otra parte, la mayoría de los perfiles que ahora tanto twitter como facebook recomiendan a los usuarios de manera insistente —seguro todo mundo se ha topado alguna vez con una de dichas recomendaciones— son perfiles que están plagiando flagrantemente mis letras. Hay toda una operación propagandística y de acoso psicológico para plagiar mi obra. Son miles y miles de cuentas las que se dedican a eso y miles y miles de perfiles falsos en redes sociales los que deforman la realidad y forman parte de dicha operación.

En este punto es importante mencionar que letras "liberales", que es la publicación semanal que dirigen estos psicópatas y la cual es un semillero de parte del pensamiento más reaccionario que se produce en Latinoamérica, como todos sabemos, es uno de los órganos culturales desde los que se ha dirigido el golpe blando contra diversos gobiernos latinoamericanos, incluyendo al mexicano, que no se han ceñido al mandato ideológico que las élites liberales han impuesto alrededor del mundo, con el solo propósito de desaparecerlos o desestabilizarlos. 

No otra función tiene ese órgano y no es más que un órgano ideológico que tiene nada que ver con la cultura y el arte. 

La función de letras libres es una función ideológica y de desideologización de las clases populares en el marco de una guerra de manipulación poblacional que está muy lejos de significar bienestar para las mayorías. Hoy por hoy, se dedican a publicar plagios de mis textos y de mi actividad literaria sin ningún tipo de disimulo, además de ser un claro bastión ideológico de la derecha liberal. 

Letras liberales, hoy en día, es una usina de plagios de mis textos y es, por supuesto, una usina del liberalismo. El plagio a mi literatura es asqueroso y es flagrante. Es el robo más descarado nunca antes jamás perpetrado sobre literatura alguna de un autor desconocido en México o en el mundo, como en mi caso, y, para hacerlo efectivo, utilizan todos los recursos ya mencionados, así como algoritmos de inteligencia artificial. Nada es real con estos personajes, todo es mentira.

Este golpe, como es posible rastrear a través de la historia reciente de México, incluiría el sabotaje del primer intento del actual mandatario de México por ocupar la presidencia del país, en 2006, al cual se le conoce austeramente con el nombre de fraude electoral de 2006, por solo citar un ejemplo.

De ahí, concretamente, y a partir de haber escrito un texto crítico a una publicación de enrique krauze o a una publicación que enrique krauze había realizado contra Hugo Chávez, comenzó un acoso sistematizado y grupal [acoso grupal], en contra de mi persona, que incluyó —e incluye—, a varios elementos del escenario “cultural” mexicano; es decir, a un considerable grupo de psicópatas, que se dedican a escribir para plagiar mis letras, a acosarme, e invisibilizarme en las redes, cuya historia puedes leer un poco mejor aquí, https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/2019/07/listado-exhaustivo.html

Este texto que es de mi autoría lo dio a conocer una tuitera en la red social twitter, dándoselo a leer al psicópata enrique krauze, quien habría prometido que lo leería, para después mentir, vilmente, e inventar que no había emitido comentario alguno porque yo lo había bloqueado. Por supuesto, jamás lo bloqueé. 

Lo que sí en cambio aconteció es que Enrique Krauze utilizó mis críticas para corregir su texto sin jamás mencionarme. También, a partir de ese momento, la revista “cultural” letras libres cambió por completo su línea editorial, tornándose más crítica contra el liberalismo (supuestamente) y aglutinando, desde ese entonces, montón de plagios a mis textos: no solo los que se aglutinan en mi blog personal, La ciudad de Eleutheria, sino, los textos que publico en mis perfiles en Facebook, Twitter, Tumblr, etcétera, que son del orden de centenares, en mis debates en blogspot y hasta mis tuits y, lo más grave, textos privados y personales, que jamás publiqué, y que vivían anidados en mi disco duro, que hackearon de mi computadora y que usan impunemente, ya que es evidente que esta gente hackeó mis equipos informáticos y correos electrónicos sin ningún tipo de reserva y que desde entonces mantienen un monitoreo permanente de todas las actividades que realizo en las redes, siendo obvio que saben todo acerca de mi vida, que conocen toda la actividad que se lleva a cabo en mis correos electrónicos, que leen mis Whats, mis inbox, mis mensajes privados, y en general, todo lo que yo escriba y produzca en cada uno de mis positivos electrónicos, de modo que hasta plagian los cientos de borradores que produzco alrededor de algún texto que escriba, por ejemplo, de los tuits que publico y de las humildes publicaciones que posteo en mi perfil en Facebook que esté usando en ese momento. 

Em general, esta gente usa mi intelecto y mi pensamiento para publicar y producir mentiras, además de plagios.

Estas personas también espían mis telecomunicaciones, de manera que lo que hablo en mi vida privada aparece atribuido a diferentes perfiles en las redes o aparece como parte de los relatos que divulgan las “escritoras” que están plagiándome.

Es muy común que yo lea alguna frase que yo haya dicho en mi vida privada con mis allegados en alguno de tales perfiles que aparezca atribuida a otra persona. El problema es que no ocurre con una sola frase aislada, sino con casi todo lo que hablo y sale de mi boca dentro de mi casa.

Tienen intervenidos mi tablet, mi teléfono y mi computadora además de mis correos electrónicos y de este espionaje que realizan, no solo derivan plagios de mis escritos, sino que roban los temas de mi interés, los temas que estén atrayéndome en un punto en particular en el tiempo, y se apropian incluso de los asuntos públicos que estén captando mi atención en ese momento, y, en general, utilizan, depredan y agotan cada cosa que yo escriba, diga o piense. 

También sospecho que están utilizando inteligencias artificiales para crear decenas de perfiles en facebook y en twitter, pues la cantidad ingente de publicaciones que están plagiando en dichos lugares mis letras es descomunal, y esto solo lo podrían realizar si se contase con muchas personas (en lugar de una misma persona), de manera automatizada. Ni tampoco lo lograría un solo grupo de personas por sí mismas si no contasen, puntualmente, con la ayuda de alguien. Sino que se necesitan de una cantidad establecida de métodos sistematizados para lograrlo, como los métodos que nos proporciona la inteligencia artificial y sus algoritmos, para poder lidiar con el lenguaje natural.

Adicionalmente, tienen acceso a mi tablet, a mi teléfono celular y a mi computadora y pueden en tiempo real ver lo que yo esté escribiendo dentro de las mismas. Por lo tanto, saben instantáneamente todo lo que pienso y todo lo que llama mi atención en un momento en particular y lo utilizan, y si bien el poder que han acumulado a lo largo de las décadas en el mundo cultural, es parte de lo que permite vulgarizar y desingularizar mi literatura, lo cierto es que, el hecho de que yo sea una escritora de textos completamente desconocida, es parte de lo que permite que realicen estos actos ilícitos con completa impunidad.   

Es evidente que están sistematizándolo todo y que en esa sistematización se están utilizando todos mis textos y toda mi obra. Se trata del robo literario más grande que se haya perpetrado contra persona alguna en nuestra época y del engaño más vil contra la población.  

En general, se trata de una estafa.

En mis perfiles en twitter y en facebook me he dedicado últimamente a realizar denuncias en contra de algunas de las cuentas que están plagiando mis escritos y que están acosándome, pero solo representan una mínima fracción de todo el plagio y todo el acoso, ya que dichas cuentas se contabilizan en centenares, e incluso millares, y es materialmente imposible que yo sola, desde mi computadora y con los recursos que yo tengo pueda denunciar todas estas cuentas y pueda realizar los reportes. Reportes que en el caso de Twitter y Facebook son ignorados olímpicamente.

Así, pasé de ser acosada por una sola persona, estúpida e ignorante, a ser acosada, por un grupo de personas, estúpidas e ignorantes, el cual coincide, según mis deducciones, con los hacedores, por un lado, de la Operación Berlín en México y, por el otro, con los hacedores del #MeToo mexicano que llevó a la muerte a Armando Vega Gil.

Aquí detallo lo siguiente. Por medio de un enunciado falso presentado en forma de denuncia, mataron a Armando Vega Gil. Dicho que no es radical, dado el estado emocional, mental y psicológico, en el que, en general, Armando Vega Gil se hallaba. 

El enunciado falso que se presentó, por otra parte, estuvo basado en varios de mis textos y, concretamente, en correos electrónicos personales que se encontraban en mi caja de correos, por lo cual puedo decir que fue un acto completamente falso y montado, además de planificado. El acto por el que mataron a Armando Vega Gil fue un acto cobarde. Un acto cobarde perpetrado por una bola de estúpidas que se dedican a plagiar mis textos y a robar mis escritos, individuas que, además, a mí me acosan constantemente. 

Ahora bien, aquí viene lo "extraño", pues revisando recientemente el perfil de Twitter de Armando Vega Gil, pude llegar a la conclusión de que era un hombre de izquierdas y, más peligroso, un hombre simpatizante con las causas del obradorismo, y en cuyas acusaciones que lo calumniaban, publicadas en la red mencionada —retomo—, pude ver, claramente, la visible huella de mi escritura, llegando incluso a plagiar, estas personas, correos electrónicos personales, para componer sus denuncias y enunciamientos falsos. Por lo cual no me extraña que le haya ocurrido esto a Armando Vega Gil —es necesario decirlo—.

Puedo asegurarles, en este punto, que la denuncia contra Armando Vega Gil fue una denuncia falsa que estuvo basada en mis escritos. Puedo asegurarles, además, que es una injusticia que haya ocurrido esto y puedo asegurarles que las personas que creyeron en tales porquerías es gente estúpida.

Esta acusación parece simple y hecha a la ligera, yo lo sé, sin embargo, no lo es. 

Es una acusación de importancia. ¿Por qué? Por todo lo que esta implica. Porque significa que llevaron al suicidio a un hombre que se encontraba en la plenitud de la vida y que lograron deprimirlo y desmoralizarlo a través de una mentira que se difunde y viraliza a través de una red social. Sobre este hecho, escribí ipso facto un pronunciamiento cuando ocurrió el suceso que jamás publiqué, pero al que las acosadoras y plagiadoras del #MeToo mexicano tomaron en cuenta puntualmente, ya que rectificaron de inmediato sus acusaciones, una a una, tomando en cuenta cada una de mis críticas, lo cual significaba para mí, como era evidente, que las acosadoras habían estado leyendo lo que había escrito en mi computadora. Lo cual era además corroborado, doblemente, cuando veía a estas mujeres sin escrúpulos escribir con mis letras. 

Por otra parte, para lograrlo orquestaron una intriga basada en una denuncia falsa que construyeron plagiando mis escritos. 

Por lo tanto, el hecho estuvo basado en una intriga y en una argucia intelectualmente deshonesta. 

Se trató de un delito informático por cuanto utilizaron textos que hackearon de mi ordenador, y el solo hecho de que haya sido posible difamar a Armando Vega Gil sin que la gente sospechara, y ya ni siquiera cuestionara, habla de un estado de putrefacción generalizada en las redes, que permite que cualquier persona malintencionada pueda tirar mentiras contra alguien sin rendir cuentas ante nadie. Esta situación, pone en aprietos a todos los usuarios, vapulea a los ciberactivistas, y afecta a las gentes bienintencionadas que tienen intenciones benévolas y no trabajan para una ong que financia tras bambalinas el liberalismo— y a los cibernautas en general. 

La vida de Internet está en crisis por cuanto el activismo de red es una mentira y porque el liberalismo es quien está detrás. Cabría analizar seriamente cuál es el verdadero significado de unas redes sociales que se utilizan para hablar de política.

La situación en general no debió pasar y no debimos permitirla y, sin embargo, ocurrió, como suelen ocurrir muchas cosas en México.

Para finalizar con este apartado, concluyo diciendo que todo el #MeToo mexicano y sus denuncias estuvieron montados sobre mis escritos. 

Vi desfilar miles y miles de denuncias contra supuestos hombres acosadores que no eran otra cosa que un plagio a mis textos. Denuncias sin sustento, sin nombre, sin realidad, generalizaciones burdas de hombres concretos que nada tienen que ver con nuestra realidad y cuyos actos no tienen por qué representar a las mayorías. 

Mentiras, nada más que mentiras. Burdas, duras y resplandecientes mentiras.

Por otro lado, el plagio de mis letras y mi forma de escribir solo sirvió para desprestigiar a los hombres. 

Como ya he mencionado en mis tuits, la asociación antinatural entre el macho patriarcal y el estado benefactor es de naturaleza muy burda, y es el arma de tipo simbólico que está utilizándose para la destrucción de los estados nacionales y soberanos. Arma que utilizan y exprimen los simpatizantes del liberalismo hasta el delirio.

Recuérdenlo: en la mente de estos psicópatas macho patriarcal equivale a estado, nación, soberanía. Es una burda manipulación ideológica que embrutece a la gente y la adoctrina. No tiene sustento en la realidad actual ni en la realidad histórica. Es un mito, una figuración sin fundamento. Por otro lado, es una herramienta psicológica, cultural e ideológica y forma parte del argot y del arsenal simbólico que se utiliza para adoctrinar a los más desvalidos.

Sin embargo, es importante tomar en cuenta lo siguiente, si bien he mencionado dos operaciones concretas en las redes que han sido operadas y orquestadas por estos individuos, la realidad es que el grupo como tal incluye a muchísimos más miembros, la mayoría de los cuales son militantes férreos de la derecha liberal latinoamericana, principalmente, y de la extrema derecha latinoamericana, en menor grado. Desde esta perspectiva, puedo mencionar a grupo Televisa, a Enrique Krauze, a grupo Coppel, a los liberales peruanos que se aglutinan alrededor de Mario Vargas Llosa, a la extrema derecha que se asienta en Miami y tiene y mantiene relaciones estrechas con personajes tan turbios como María Corina Machado y toda la derecha dura de Miami y los golpistas de Venezuela, a la extrema derecha en Argentina y a sus agoreros del libre mercado, a la derecha sin rumbo colombiana, a la derecha liberal española que se aglutina en podemos y que se disfraza de izquierda, a grupúsculos aislados en Guatemala o en otros países latinoamericanos con una menor oposición al liberalismo.

Ahora bien, si bien, hasta aquí, esta historia ya parece en suficiencia tétrica y retorcida —o lo suficientemente tétrica al menos—, lo cierto es que esta historia está lejos de concluir, y no solo soy acosada todos los días en cualquier red social en la que me aparezca, llámese twitter, facebook, youtube o como se llame, sino que han utilizado mis escritos —y están utilizándose mis escritos—, para automatizar la existencia de miles de cuentas falsas en las redes, todos los días, lo cual incluye a la red amlo, manejada por la derecha latinoamericana y otras muchas granjas de bots, las cuales también usan y derivan contenidos de mis escritos, para tuitear para la izquierda, la derecha o el centro, perfiles falsos de usuarios en facebook y en twitter, publicaciones propagandísticas de cortes feministas, además de estar generándose actualmente, hoy por hoy, literatura apócrifa en los ámbitos académicos y culturales, para borrarme para siempre de la faz de la tierra del mundo literario. Insisto, como si alguna vez me hubiera interesado a mí pertenecer a ese mundo, o como si no me hubiera sentido ajena al mismo desde siempre.

En fin, la historia es larga y en una sola entrada es imposible contarla; sin embargo, sí es un hecho que he ido contándola paulatinamente, de forma fragmentaria en mis diferentes espacios, a los que cualquiera puede acudir para corroborarla a través de este enlace, https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/p/los-textos-y-la-poesia-de-eleutheria.html, y en los que cualquiera puede comprobar los plagios y el acoso que estoy mencionando. 

Aquí, por último, quiero ser muy clara. He encontrado decenas de artículos académicos generalmente atribuidos a feministas o a promotores de la ideología liberal, que están plagiando, sin ninguna clase de disimulo textos que hoy por hoy están en mi computadora que datan de hace muchísimos años y que escribí incluso para la maestría en México, o en forma de correo. Textos antiquísimos que yo sé que escribí, y no tan antiquísimos, que de la manera más sucia, burda y cochina esta gente está utilizando, robando e instrumentalizando. De la misma manera que utilizan mis tuits, mis publicaciones en Facebook y los ensayos de la maestría en Estados Unidos. Es decir, mientras yo escribía análisis, de textos que leía, en forma original, estos tipos plagiaban, en tiempo real, o manipulaban, todo lo que yo iba dilucidando. 

Como en el caso específico de Atayde Acosta, que inventó que la plagiaron, y es una absoluta plagiadora de mis textos, cargándose para ello (es decir, para elaborar dicha denuncia) mi texto sobre Remedios Varo, texto que escribí en 2019 y sobre el cual ella publicó una denuncia falsa por plagio que habría de publicar en una página en Internet con fecha 2018. Sí, claro: falseando la fecha y copiando mis propias denuncias por plagio.

De este tamaño es la amoralidad de estas personas. Misma cosa que puede decirse, por poner otro ejemplo, entre los innumerables ejemplos que podría citar, de un texto dedicado al arte de avelina lésper, el cual no es más que un vil plagio de mi texto El Arte de 2012, pero el cual ella publica tramposamente con fecha de 2011 en Replicante (medio cultural de letras libres) para acreditarse mis ideas y mi escritura, y que refuerza con una publicación que otra escritora, también plagiaria, publica robando sobre mi texto El Arte, que constituye, continúo, sin duda alguna, otro texto apócrifo, al que le quieren dar fecha de abril de 2012, para situarlo unos meses antes de mi texto El Arte. Una porquería absoluta que yo sé y ellos saben.

Y ejemplos como estos podría citar miles. Como el de afinogenova, dolia estévez, una nueva plagiadora que se llama Liu Sivaya (contratada por los oligarcas del liberalismo, sin duda alguna etcétera, etcétera).

Los plagios incluyen, para variar, a varias plagiadoras, entre las que cabe mencionar a, Lilly Téllez, Nestora Salgado, Patricia Navidad, Juncal Solano, Kenya Gascón, la miss Sofía Aragón, Avelina Lesper, Laura Lecuona, Cintia Hijar, Andrea García-Junco, Isabel Mollado, Estefanía Vela Barba, Sandra Barba, Karina Almaraz, Andrea Maturana, Rosario Loperena, Sara Uribe, Sayak Valencia, Ramei Margerit, Bárbara Hoyo, una señora que se hace llamar Violeta Vázquez-Roja y dice que es lingüista, lo cual es mentira, Gloria Álvarez, Tania Tagle, Meme Yamel, Antonella Marty, María Corina Machado, Myriam Rodríguez del Real, Siboney Flores, Alejandra Eme Uve, Luisa Emilia Rossi, Tayde Acosta, Abril Castro, "Escritora" Irene Vallejo que acabo de descubrir, Fernanda Melchor, Perla Schwartz, Luna Miguel, Ingrid Beck, Doctora Glass, Casilda Radrígáñez, más una lista larguísima que es imposible enumerar aquí; o a periodistas “connotadas” que roban flagrantemente mis temas, copian y plagian mis escritos y editorializan mis contenidos, como en los casos de Aline Duarte, la mencionada Liu Sivaya, Dolia Estévez, Helena Villar, Inna Afinogenova, Manuel Hernández Borbolla, Nancy Flores y otras individuas más que no tienen nada que ver con la ética profesional ni la verdad, sino que son simples sujetas oportunistas, que están allí, puestas por algún magnate o filántropo del liberalismo para controlar el discurso de medios, o las narrativas admisibles, y quienes están plagiando mis textos para tener, no solo algo talentoso que decir, sino para, como sospecho, invisibilizarme abiertamente, puesto que, como ya he dicho, hay una Overton Window no solo de las temáticas y los temas admisibles, sino de las personas que pueden decirlas y gozar del título de ser radicales públicamente. 

Ser una mujer de escuela pública que no goza de ningún nimbo de prestigio, no califica para pertenecer a esa Overton Window de personas admisibles y connotadas, que desfilan bajo los auspicios del poder recibiendo premios y notoriedad. Ser una persona de escuela pública que critica sus fundamentos, te convierte, más bien, en blanco de escarnio o de ataques y te vuelve una persona francamente desarmada, endeble y vulnerable. Ser una persona de escuela pública, de hecho, que no comulga con sus tonterías, es un peligro en un mundo de estúpidos y de lisiados mentales, que se dedica a berrear y creer cualquier clase de tonterías que se publique en las redes.

En cuanto a la publicación de libros apócrifos [es decir, libros que se publicaron recientemente, pero a los que falsean poniendo una fecha de publicación más antigua] de los cuales tengo una lista muy grande, solo me limitaré a mencionar los libros apócrifos {recientemente publicados} de andrea maturana, perla schwartz, casilda radrigáñez, y más recientemente una “escritora” daniela tarazona que se está robando mis textos y particularmente mis publicaciones en facebook a través de sus tuits. 

Repito, jamás hubo una escritora en México de nombre daniela tarazona que publicara con mis letras —libros en los cuales roba mi obra—. Lo que hay en cambio es una guerra propagandística implementada a través de la cultura para embrutecer a la gente. En dicha guerra, entre otras cosas, se roba mi obra. Si esto se ha hecho con otras personas, lo desconozco, pero puedo asegurar que lo están haciendo conmigo y están robándose mi obra. Y puedo decir que la están robando completa porque la hackearon de mi ordenador y soy una escribidora completamente desconocida. Es decir, apócrifamente están adjudicándole mis letras a escritoras inexistentes. Están transándola.

También puedo asegurar que la cultura es un medio del liberalismo para el aturdimiento de masas. Pero esto, por supuesto, ya es demasiado y requerirá de otra ocasión.

Muchas de estas mujeres, vale decir, se presentan, como abogadas de la izquierda, en muchos casos, pero a donde nada puede estar más lejos de la verdad, puesto que son individuas prohijadas por la derecha latinoamericana y la derecha en general en Hispanoamérica [además de individuos, cabe decir], que no tienen otra función que imponer el feminismo y controlar el mundo cultural de las mayorías y controlarlo para las mayorías. 

Manejan periodistas, “escritoras”, influenciadores, así como decenas de decenas de cuentas falsas que representan a presuntas antropólogas, historiadoras, periodistas, psicólogas, politólogas, todas las cuales están robando mis escritos y todas las cuales son cuentas falsas manejadas por la derecha en Hispanoamérica, y la mayoría de las cuales, además, aunque con notables excepciones, abogan por la agenda de género.

Toda esta gente mimética imita aspectos de mi personalidad, habla de vivencias mías como si fueran propias y plagian claramente mis letras, me acosan adicionalmente, pues se dedican a seguirme en las redes y a darle like a mis tuits y retuits para que yo las descubra o para que yo me dé cuenta de que existen; se la viven stalkeándome y jodiendo mi vida, pero sin nunca mencionarme. Se la viven plagiando toda mi obra literaria, pero sin mencionarme nunca ni mencionar el hecho de que esa obra es MÍA. 

Roban mis temas, mis letras, mis autores, mis textos y aquello que yo llamo, la actitud intelectual.

Es, auténticamente, una situación digna de locura.

En conclusión y, para finalizar este escrito, además de las decenas de cuentas “verdaderas” manejadas por la derecha latinoamericana, es clara y nítida una cosa: esta gente está usando algoritmos de inteligencia artificial para procesar millones de cuentas falsas en las redes, en la mayoría de las cuales se están usando todos mis escritos para producir esos perfiles falsos y anodinos, con una sola finalidad, que es la manipulación ideológica de las mayorías.

Para finalizar, supongo que ellos plagian mis escritos por las críticas radicales que realicé contra el establishment en su momento, por un lado, y por alguna cualidad literaria, que innegablemente tienen mis textos, que les parece de utilidad.

Entiendo que yo no debería decir esto de mí, pero lo siento, es la verdad. De no haber algo único en mi literatura no habrían hecho todo esto.

El plagio es de carácter utilitario y tiene la finalidad de robarse mi literatura y borrarme del mundo de las letras porque supongo que estos individuos es la gente más reaccionaria del mundo.  

El acoso es de carácter más pasional y allí expresan todo su odio hacia mi persona. Los textos de mi autoría plagiados les han servido para construir el falso relato emancipador llamado feminismo.

Como persona de izquierdas, y como una mujer que siempre estuvo comprometida con los procesos políticos en México, me veo en la necesidad de decir la verdad, sea esta verdad deontológica, ética o como sea. Y/o sea esta verdad molesta o inverosímil. 

En la escritura de este texto se lleva a cabo parte de dicha pretensión.

Gracias por leerme. 

A continuación, dejo los enlaces a todos mis espacios en donde se verifica parte de lo que estoy diciendo; también, dejo el enlace a donde se observa el tipo de delitos que realizan estas personas, y algunas de las cuentas que manejan con la finalidad de acosarme, plagiarme y despedazar mis escritos, además de enajenar a las mayorías y mentirles.

Para el cotejo de los delitos, aquí: https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/2019/07/listado-exhaustivo.html 

Para el cotejo de los plagios, acá: https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/p/los-textos-y-la-poesia-de-eleutheria.html

Una versión resumida de este escrito, puede encontrarse aquí: https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/p/los-textos-y-la-poesia-de-eleutheria-ii.html

Cómo exactamente empezó todo esto, puede leerse en este espacio: https://la-ciudad-de-eleutheria.blogspot.com/2019/06/respuesta-la-pregunta-eres-un-personaje.html

El párrafo sobre el plagio a mi obra por parte de la individua de nombre tarazona, se incluyó el 1 de noviembre de 2022. LU, 22-12-2022. LU, 27-12-2022. LU, 19-01-2023. LU, 25-01-2023. LU, 10-08-2023.

 

Blogger Templates by Blog Forum