Influenza, recesión y teoría del shock

Influenza, recesión y teoría del shock

Carlos Fazio

 

Durante el pasado cuarto de siglo, México ha sido considerado un laboratorio de la mundialización neoliberal. País tercermundista, tierra de pobres hambrientos, desde la fraudulenta imposición de Felipe Calderón se sumaron la guerra y las muertes violentas en clave ascendente, y ahora llegó el flu mexicano, rebautizado por razones de imagen política como virus A/H1N1.

Hoy que la crisis sanitaria desapareció de los medios de difusión masiva con la misma celeridad con la que había llegado, algunas cosas van quedando claras. Por ejemplo, que luego de dos semanas de una demagogia oficial atemorizante y de saturación, a ratos triunfalista o chauvinista, que incluyó la manipulación de cifras, el engaño, la distorsión informativa y una campaña de rumores apocalípticos, afloró, bajo la influenza, el miedo. Un miedo pánico paralizador, fragmentador, desmovilizador de toda acción colectiva y de la solidaridad social.


Con el apoyo de las principales cadenas de radio y televisión bajo control monopólico, que en la coyuntura volvieron a actuar como dispositivo de poder de la actual estructura de dominación de clase, el gobierno logró sacar a millones de mexicanos del espacio público y los acuarteló en sus casas, presas pasivas del duopolio televisivo y sus papagayos. En otra clara acción de terrorismo mediático, los forjadores de opinión volvieron a sembrar alarmismo, temor y desolación, y ayudaron a construir en el imaginario colectivo la idea de un nuevo enemigo devastador oculto.


En ese ambiente manufacturado, la dictadura sanitaria de Calderón –como la llamó uno de sus apologistas- logró cuajar de facto, sin aprobación del Congreso (en abierta violación del artículo 29 constitucional), sin toque de queda formal ni tanques en las calles, una extraordinaria experiencia de control de población y disciplinamiento social. Entre otras medidas, el Estado de excepción sin fecha de caducidad decretado por Calderón permite el allanamiento de morada por la policía y el ejército, sin orden de cateo de alguna autoridad judicial, en flagrante violación de las garantías individuales.


Con el paso de los días y nuevas informaciones de especialistas y gobiernos extranjeros queda la sensación de que Calderón y su entorno exageraron la reacción a la influenza, y en un exceso de ortodoxia con la medicina amarga dieron otro golpe brutal al aparato productivo. Y ahora que se vuelve a la normalidad por decreto y reaparece la devastadora crisis económica global que ha sumido en la pobreza y el paro a millones de hombres y mujeres concretos, el saldo, en México, es el reforzamiento, desde arriba, en clave de lenguaje de guerra, de la violencia y el miedo, dos núcleos duros explotados por los medios para generar más inseguridad y fragmentación social.


Superada la crisis epidemiológica y sanitaria, tras el anuncio oficial de que pese a los programas contracíclicos gubernamentales México ya había entrado en recesión luego de dos trimestres consecutivos con crecimiento negativo –información que se retrasó de manera deliberada–, se consolida el escenario propicio para la “teoría del shock”.

Creada por el monetarista Milton Friedman, padre de los Chicago boys que introdujeron a sangre y fuego el neoliberalismo en el cono sur en los años 70, dicha doctrina es la historia no oficial del libre mercado. Un programa de ingeniería social y económica que Naomi Klein identifica como el capitalismo del desastre. Se basa en la aplicación de eventos violentos o traumáticos para infundir miedo, temor y pánico a los individuos, con el fin de debilitarlos y doblegarlos, y, en el contexto de la crisis, introducir impopulares medidas de choque económico, que pueden llegar acompañadas de represión en un estado de excepción.


El virus A/H1N1 existe. Su epicentro fue Perote, Veracruz, y el gobierno lo ocultó. Pero como dice el epidemiólogo Marc Siegel, el virus más poderoso es el miedo. Por otra parte, más allá de teorías comparativas, todos esos elementos de la doctrina del shock están presentes en México. Incluida la terapia de choque económico, según las palabras utilizadas la semana pasada en Estados Unidos por el titular de Hacienda, Agustín Carstens. Ante el Consejo de las Américas, en presencia de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el secretario dijo que la terapia de choque funcionó durante la emergencia del flu mexicano, y que el gobierno prepara reformas estructurales adicionales para la segunda parte del año.


A confesión de parte, relevo de pruebas. Después de las elecciones de julio –otros comicios de miedo– vendrá lo peor. Incluido, tal vez, un oportuno rebrote del virus A/H1N1. Nuestro Al Qaeda de ocasión. Habrá que ver cuánto de ese miedo nocivo que ha sido inoculado desde las instancias oficiales a través de los medios, se quedará en el fondo de la sensibilidad social y por cuánto tiempo. Es difícil saberlo ahora.


No obstante, a pesar de la fatalidad inducida en la hora, existen opciones para desplazar la guerra mediática manipuladora reproductora de la ideología dominante y llevarla al terreno de lo público. A los espacios comunes, a la calle, los parques, los foros abiertos y las universidades. Y, como dice Robinson Salazar, dado que el verdadero pavor reside en la subjetividad de los que mandan –en los grandes financistas, banqueros, empresarios y sus administradores de turno–, temerosos de la movilización popular y los sujetos rebeldes y libertarios, la mejor estrategia para romper con las ataduras mediáticas y los espantos engañosos de moda son la contrainformación, la organización y la participación, con un sentido de cambio profundo de las injustas estructuras. Por cierto, ¿qué habrá querido decir Fidel Castro con eso de que Calderón suspendió un viaje que ya había suspendido?


Tomado del diario "La Jornada" en su publicación del 18 de Mayo de 2009.

http://www.jornada.unam.mx/2009/05/18/index.php?section=opinion&article=022a1pol

Recordando a Mario Benedetti


La poesía de Mario Benedetti me ha llevado más de una vez al estremecimiento. Y ¿qué decir de "La Tregua", esa magnífica novela llena de ese amor que a todos nos salva? Ha muerto el poeta, pero su poesía, ese legado de luz y sombra, yacerá a través de los tiempos. Descanse en paz, Mario Benedetti.
CORAZÓN CORAZA

Porque te tengo y no  porque te pienso  
porque la noche está de ojos abiertos  
porque la noche pasa y digo amor  
porque has venido a recoger tu imagen  
y eres mejor que todas tus imágenes  
porque eres linda desde el pie hasta el alma  
porque eres buena desde el alma a mí  
porque te escondes dulce en el orgullo  
pequeña y dulce  corazón coraza  
porque eres mía  
porque no eres mía  
porque te miro y muero y peor que muero  si no te miro amor  
si no te miro  
porque tú siempre existes dondequiera  
pero existes mejor donde te quiero  
porque tu boca es sangre  y tienes frío  
tengo que amarte amor  tengo que amarte  
aunque esta herida duela como dos 
aunque te busque y no te encuentre  
y aunque  la noche pase y yo te tenga  y no.

Mario Benedetti

Agua sobre la mar...





La hipótesis (posible error de laboratorio) es, en sí, revaladora. Pero seguramente, van a salir al final con que no, con que se trata de una mutación -algo muy común en los virus. Y esto me lleva a lo que ahora mismo está en el ojo del huracán: las declaraciones de De la Madrid, quien habló de la corrupción del salinismo (cosa que, por cierto, ya es conocida de todos los que, por la razón que quieran, somos mexicanos) para que, al final, resulte que no, que el señor está enfermo de la mente. Lo curioso de ésto es que hace unos días -un par de días antes de que De la Madrid hiciera las susodichas declaraciones en el programa de radio de Aristegui- escuché en el programa de radio de Jacobo Zabludovsky, que sintonizo cotidianamente, que a éste le llegó un comunicado de parte de Miguel de la Madrid en el que se aseguraba que goza de perfecta salud. Es como cuando se dio el fraude electoral de 2006: conforme iba avanzando el conteo de votos (el tiempo) Calderón iba "ganando" los votos que "perdía" López Obrador; ya se han de acordar, se los he machacado en reiterativos mensajes: el comportamiento espejo de las series de tiempo del conteo de votos. Todavía me acuerdo cuando México se fue a dormir creyendo, inocentemente, que había ganado su presidente.

 

Y si el dopaje del fútbol, la telenovela, la cooltura anglo sajona (y no la cultura, porque sí que la hay) y todo aquello que nos aliena siga perfectamente encaramado en nuestros cerebrillos, el mundo seguirá girando -en espiral, se me antoja- hacia su inevitable destrucción (no, no me refiero a la profecía maya, me refiero al decadentismo que nos afecta cotidianamente: individualismo, egoísmo, yoísmo, supremacismo, orgullo ególatra, "yo hombre: especie superior", "yo hago bien lo mío y con eso basta, lo que ocurre allá afuera no es cosa mía", esquizofrenia, autismo, soledad, desolación, vacuidad, careta, falsedad, podredumbre, abulia, marchas forzadas, seguir siendo co partícipes del actual estado de cosas ¿Por qué no -como ha prefigurado Cioran- dejamos un día cada humano -todos- de hacer nuestras grandiosas cosas? Un buen día despertamos y decimos: no voy a la escuela, no al trabajo, no a la maestría; no -en suma- a seguir que las cosas continúen, haciendo como que nada pasa y todo está muy bien y no importa que cotidianamente mueran personas absurdamente de soledad, de hambre, de enfermedad, de guerra, voluntariamente, por omisión, sin presentirlo ¿Cómo es posible que ahora mismo sepamos de gente que sufre (un amigo, un desconocido, un enemigo) y no hagamos nada? Me da miedo mi humanidad, no me gusta. Supongo que mi cuerpo se ha enfermado hastiado de lo que pasa: está protestando porque yo he tenido menos valor que él. Pero sé que por escribir esto terminaré de ganarme el desprestigio entre ustedes -que por cierto, me comunican, a veces, un silencio indecodificable-: loca, narcisista, descerebrada, irreal, utopista, iconoclasta, heresiarca, moralista, fútil, acomplejada, nimia, mediocre, ufana, desarticulada, inconforme, inferior, atrasada, perimida, neurótica, aburrida, solitaria, se ve que no tiene nada mejor que hacer, ha perdido la perspectiva por completo, conspiracionista, izquierdosa -que miren que abomino de cada uno de los partidos políticos que hay, estoy seriamente pensando en la posibilidad de anular mi voto o de votar por mi mejor amigo-, ni su diario le alcanza para tirar por la boca -la que nos da el papel- toda la bazofia que le cabe, insatisfecha, melancólica (esta sí la acepto), maníaca, mórbida, petrificada, bizarra, caótica, ha perdido por completo su esencia: su capacidad para guardarse en el riñón izquierdo todo aquello que la atribula. Pero estoy tan harta de esa falsa e ilusoria visión "progre" que nos lastra y nos vuelve tan culpables como aquel que lanza la piedra para después esconder la mano. Pero estoy tan triste por vivir lo que no quiero y verlo y ver cómo consume espíritus y los vuelve tarados o indigentes o divos de la ciencia o seres marginales (allí estoy yo) o frívolos de antro o pederastas de iglesia o putas de bazar y porque el arte comienza a consumarse y ya sólo Bach lo logra o alguna canción banal que canta Litzy. Y, entonces -como le dije ayer por correo a Jean Meyer- ya cada vez soy más nube, soy nube: vivo en el cielo, soy blanca, evanescente, prodigo agua sobre la mar, soy fantasmal. El silencio me asiste.

Eleutheria Lekona.

La Sumisión, Luis Javier Garrido

La sumisión
Luis Javier Garrido
¿E

xiste aún un gobierno nacional en México, o la administración de factode Felipe Calderón ha cedido ya todas las facultades esenciales del Estado a los poderes trasnacionales con la complicidad de la cúpula del PRI?

1. La crisis financiera y económica hace estragos en el país, pero no puede ocultar que el gobierno ilegítimo, lejos de atender las exigencias de los mexicanos, sigue sumiso a Washington, continuando el desmantelamiento del país y entregando el control del mismo a agentes estadunidenses.

2. La intervención de Hillary Clinton, la secretaria de Estado estadunidense, el miércoles 22 ante la Comisión de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes quedará no como el testimonio de la voluntad de su gobierno de dar una supuesta ayuda técnica a su vecino –como Barack Obama ha pretendido presentar sus políticas injerencistas–, sino como uno de los discursos intervencionistas más denigrantes para nuestro país que se hayan pronunciado en décadas recientes. Para la señora Clinton, tareas sustantivas del Estado mexicano son ya responsabilidad del gobierno de Washington y van a cumplirlas, incluyendo la prerrogativa que informó se están arrogando de matar mexicanos, como destacó Televisa en sus informativos del mismo día.

3. La secretaria de Estado Clinton afirmó ante los legisladores que en su viaje a México constató la incapacidad del gobierno de Calderón para enfrentar al crimen organizado, pues “el gobierno, las policías y el ejército están rebasados por los cárteles de las drogas”, por lo que demandó más recursos para esa lucha, asumiendo que el diseño de las políticas contra la delincuencia de México son responsabilidad de Estados Unidos al margen de la legalidad mexicana y que en los hechos la persecución de los delitos cometidos en territorio nacional es asunto suyo. “Tenemos que liberar a México”, dijo, y derrotar, desarmar y capturar a los dirigentes de los cárteles o “matarlos”,enfatizó (El Universal, 23/4/09).

4. La política debe entenderse sobre todo a partir de los hechos y no sólo de las palabras o de las apariencias, como han pretendido hacerlo quienes se han encantado con la presencia de un afroestadunidense en la Casa Blanca, creyendo que este hecho, aunado a la partida de Bush II auguraba políticas radicalmente distintas de Estados Unidos. La noción de corresponsabilidad en el discurso del equipo de Obama, que tanto están reiterando, significa para ellos vía libre para el intervencionismo y la obligación de una subordinación absoluta para los estados sometidos a su hegemonía, como es cada vez más el caso de México bajo la administración ilegítima de Calderón, que está creándole al país una situación de extrema gravedad en sus relaciones con Washington, lo mismo en pactos y acuerdos que en las prácticas indignas, la que va a ser muy difícil de enfrentar en el futuro a un gobierno democrático.

5. La corresponsabilidad no significa para Washington más que sumisión, y el único papel que la administración de Obama parece conferir a Calderón es fungir como su personero en tareas sucias, como la de lograr un cambio de régimen en Cuba, según lo sentenció Carlos Pascual, vicepresidente de la Institución Brookings y futuro embajador, ya en tono de procónsul (22 de abril). En la cumbre de Trinidad y Tobago, Obama preconizó el diálogocon Cuba (lo que suscitó una respuesta afirmativa del presidente Raúl Castro), pero muy pronto se precisó que dichodiálogo no podría tener más objetivo que el cambio de régimen en la isla, según el diccionario obamita (El País,19/4/09), lo que determinó el análisis clarísimo de Fidel Castro sobre lo que está aconteciendo.

6. Las resistencias en el interior del gobierno panista para mantener la onerosa “guerra contra el narco”, impuesta por la DEA a Calderón, y que ha hundido en el desprestigio a su gobierno, se han venido abajo en consecuencia, y tras el anuncio de Fernando Gómez Mont (titular de Bucareli) de que las fuerzas armadas mexicanas regresarían a los cuarteles como exigen diversos sectores (17 de abril), Alejandro Rubido, el nuevo secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad Pública, le rectificó diciendo que los militares seguirán en las calles por lo menos hasta 2012 (22 de abril), lo que hace ver que se plantean mantener el escenario de amedrentamiento de la población para las elecciones presidenciales.

7. La guerra contra el narcotráfico ha fracasado totalmente y éste sigue floreciente en el país porque no se ha tocado la estructura de los políticos coludidos con los cárteles, como afirmaba Raúl Vera, obispo de Saltillo, (El Universal, 23/4/09), ni la estructura financiera, vinculada con los intereses de bancos y corporaciones trasnacionales. Los señalamientos de que el narcopenetró las campañas de Fox en 2000 y de Calderón en 2006 cobran así mayor vigencia.

8. La clave de lo anterior está en la naturaleza del poder económico y político que gobierna a México, y, por encima de los intereses en el narco de panistas y priístas, aparece también el papel institucional del PRI. La responsabilidad por el desmantelamiento del Estado mexicano no es sólo del equipo de un mediocre extremista de derecha, sino de quienes lo impusieron y siguen protegiendo. El PRI ha respaldado la “guerra contra el narco” a sabiendas de que es una patraña y de que está sirviendo como puerta de entrada para un intervencionismo sin precedente, porque es la mano de Carlos Salinas de Gortari la que mueve las tres cunas del PRI –la de Beltrones, la de Peña Nieto y la de Beatriz–, como reconocía Proceso1694, y con tal de salvar sus intereses no duda en sacrificar al país.

9. La mano metida en el narco la han tenido todas las instancias de poder en México y ahora buscan tomar distancias.

10. La derechización que se vive en el país para ocultar la gravedad de la crisis es muy grave y no extraña, por lo mismo, que en una de las cuatro iniciativas de corte franquista llamadas de anticrimenenviadas por Calderón al Congreso el pasado 22 de abril, pretenda que se le otorgue la facultad de poder declarar él solo –y al margen del artículo 29– la suspensión de hecho de las garantías constitucionales, olvidándose que ese desprecio a la sociedad es el que conlleva el propio fracaso histórico del proyecto entreguista.

La Jornada
Viernes 24 de abril de 2009


¿Qué le han hecho a mi país?, Raúl Martell

Mi hermana, mi madre y yo escuchamos, estremecidas, la canción que se escucha en este vídeo. Posiblemente, para algunas personas, pueda sonar asaz sensiblera. Yo, en cambio, no entiendo por qué -siendo capaces de una idolatría enfermiza por lo anglo sajón- no podemos, sin embargo, amar con la misma gallardía aquello que se relaciona con nuestra patria, con nuestra tierra. El mundo ha sido inoculado con una idea perversa: el amor a la patria, a tu tierra, al lugar en que nacieron tus padres y los padres de tus padres y así, ad infinitum, .... ese amor -recita esta idea- puede convertirse en un insano nacionalismo. Y ¿qué se puede esperar? cuando, entre otras cosas, la Segunda Guerra Mundial tuvo -entre uno más de sus objetivos tangenciales- el desprestigiar la idea de lo nacional. Hoy día, ser nacionalista es ser un fanático fundamentalista. No se entiende ya lo que es nacionalismo; se citan -en la total ignorancia- frases de Albert Einstein execrando del nacionalismo y, confieso, este tipo de frases constituyen un fuerte argumento de autoridad porque la premisa es más o menos así: el hombre que yace en el imaginario colectivo como el non plus ultra de la intelligentsia del siglo XX afirma que el nacionalismo es nocivo. Y luego, la conclusión: si eso dice el hombre más inteligente del siglo que recién terminó, ¿cómo no darle la razón?, ¿cómo yo -simple mortal- podría siquiera atreverme a cuestinar eso?

Pues bueno, yo simple mortal lo cuestiono porque:

1. Yo me proclamo nacionalista y, ni muy remotamente, considero que las demás naciones sean inferiores a la mía. Amando a mi nación como la amo y entendiendo que los demás hombres puedan amar con esa misma pasión al "fulgor abstracto e inasible" de su patria, entonces, respeto plenamente ese amor -porque lo entiendo- y ello, en consecuencia- me lleva a respetar, profundamente, a los hombres de otras nacionalidades, a su amor por sus naciones y a sus naciones mismas. Luego entonces, no concibo ninguna actitud beligerante como acto de legítima defensa de la nación propia y ésto es así porque -sencillamente- ninguna nación puede estar por encima de otra.

2. Admiro a Albert Einstein, tuvo la capacidad de colectar ideas elaboradas por otros científicos que le precedieron y, luego, de integrar estas teorías en nuevas teorías revolucionarias (es, pues, un científico en todo el sentido del término). Sin embargo, no olvido que el 2 de Agosto de 1939 escribió una carta a Roosevelt [si el link que aquí pego no abre de inmediato y te sale una página que dice algo así como "vaya, parece que este enlace está roto", entonces, te saldrá también el buscador de google conteniendo en la barra "exordio 1939 1945 codex documentos carta einstein". Da, pues, click en el buscador -Buscar con google- y de inmediato te lleva a la carta referida]. A continuación, el link: (http://www.exordio.com/1939-1945/codex/Documentos/cartaeinstein.html) soliviantándole a comenzar un proyecto de investigación sobre el uranio como fuente de energía. Por supuesto que dicho proyecto, habría de convertirse después en el "Proyecto Manhattan" que tuvo como desenlace la creación de las dos bombas que, lanzadas unos años después sobre Hiroshima y Nagasaki, constituyeton, en la praxis, uno de los peores crímenes de la humanidad. De modo que, si esta no es una buena razón para desoír los puntos de vista de Einstein sobre el nacionalismo, entonces tampoco debo asirme a sus puntos de vista sobre el mismo tema, utilizando como criterio de adhesión a dicha opinión, el I. Q. de este científico. Es decir, olvidémonos -cuando Einstein opina lo que opina- de dos cosas: 1. del nivel de su I. Q. y 2. de su proceder moral -en mi opinión, maculado-. Quedémonos sólo con una cosa: es una opinión más. Punto.

Yo por lo pronto, me reconozco nacionalista. Ello, no ha cercenado mi intelecto ni capacidad de dar amor. Amo a mi patria, a mi planeta. Miro -con la poca comprensión que mis limitados sentidos me dan- a mi Universo, fascinada -sin terminar de agradecer a las ciencias de la naturaleza: Física, Química, Astronomía, etc. el que me ayuden a tener una mejor comprensión del Cosmos-.

Y he aquí, pues, que inserto el vídeo que me llevó -dicho sea de paso- a tan larga reflexión.

Ah, por cierto, ¿qué fue lo que dijo Albert Einstein sobre el nacionalismo? He aquí: "El nacionalismo es una enfermedad infantil. Es el sarampión de la humanidad."

Una cosas más, esta canción fue interptretada por Raúl Martell en una de las asambleas que, con motivo de su gira por el D. F., Andrés Manuel López Obrador celebró en mi delegación. Obviamente madre, hermana y moi estuvimos allí.

Eleutheria Lekona.


Atareada en la Maestría



Estamos a poco más de un mes de que terminen los cursos allá en la Maestría; estoy llena de tareas y deberes académicos. Poco tiempo me queda para otras cosas. Poco tiempo para escribir en este blog con la asiduidad ideal.





Tanto qué decir: de política, de mis pensamientos, de lo que contemplo alrededor de mí, de los otros, del mundo. Supongo que esta necesidad de hablar es más mía que de cualquiera que se paseé por aquí. Y supongo también que esta necesidad de compartir, se satisface pensando que hay algo bueno (léase útil o valioso) de mí -por poco que esto sea- que puedo dar a los demás a través de este espacio.


Cosas de las que quiero hablar y no puedo por escasez de tiempo:


2. La dimisión de Josefina Vázquez Mota -no menos ilegítima que Calderón- a su cargo en la SEP para continuar con su vertiginoso ascenso en la escalera política (a este gente poco le importa la educación del país).


3. Las deficiencias de la prueba ENLACE en lo que concierne a la Matemática.


4. La muerte de Marcos Moshinsky.


5. De Noam Chomsky y mi amor por los autómatas.


6. Un par de películas que he tenido oportunidad de ver últimamente, entre ellas, The Reader, protagonizada por Ralph Fiennes y Kate Winslet. Vale decir que la película me conmovió, me dejó incrusta en cierta atmósfera de melancolía y con un sentimiento de perplejidad: ¿Por qué sacrificar el amor ante una sociedad que juzga a una sola mujer como si su condena significara la redención de dicha sociedad? ¿Como si el amor no fuera suficiente para redimir la culpa del ser amado, del amante?

7. La Asamablea que tuvimos en mi delegación -como parte de su gira por el D. F.- con Andrés Manuel López Obrador, presidente legítimo de este país.


8. Etcétera (en realidad, la lista es bastante más larga).


Espero que lleguen días más calmos. Me soltaré, entonces, a llenar de vocablos y su concatenación este lugar digital: búnker moderno en donde me refugio yo y mis pensamientos, mis pensamientos y yo (y cuando digo "yo y mis pensamientos", por supuesto que esto incluye al mundo en el que me hallo inmersa).

LUV y/o LINETTE

Hace como unos tres años escribí esta historia bastante bizarra. En la actualidad, suele ser un conjunto de bytes amontonados en algún lugar de mi computadora y, quizá, ande nadando entre otros papeles en su versión impresa.

¿Por qué la comparto? No porque piense que sea algo bien escrito; pienso -quizá- que al sacarla de los anales del olvido, se libera también algo en mí. De alguna manera, este lugar se ha convertido en el sitio en el que vuelco mis catarsis.


La Historia de Linette
Por Eleutheria Lekona


I

“Con la música, la razón se transmuta en éxtasis y el idioma en ritmo”
Stefan Zweig

Linette lanzó toda suerte de invectivas contra su yo desvencijado, roto y gris. La luz lunar ya no reflejaba el vaho de los transeúntes parlantes que desfilaban sobre la banqueta en la cual Linette se arrojaba, noche tras noche, a tocar su mandolina.

Bautizada con el nombre de Baucis, la mandolina de Linette había sido un regalo traído allende el mar por su viejo abuelo gitano, ahora muerto.

Linette amaba por entonces cuatro cosas en el mundo:

1. A Baucis
2. A su gato Gaspar
3. El pensamiento teórico abstracto (léase “Matemáticas”)
4. Al bardo y filósofo Friedrich Wilhelm Nietzsche

No consentía entender cómo es que el decimonónico bardo filósofo había pasado los últimos onces años de su vida en ese estado del ánimo designado con el nombre de locura.

“¿Qué es la locura?” era el nombre de una de las canciones que Linette había compuesto con su mandolina. De acuerdo a esta melodía, Linette –quien más tarde se cambiaría el nombre a Luv- creía que la fenomenología de la locura resultaba incognoscible e incompresible al alma e inteligencia humanas, aún. Linette –siguiendo lo afirmado en su melodía- no sabía si la locura era una disposición del ánimo entre sombras y fantasía, entre dolor y confusión… simplemente pensaba que era un permanente estado de introspección en el que todo pensamiento del que la padecía se volvía incomunicable. Y, sin embargo, todo aquel que conoce y es cercano al mundo del enloquecido desea desentrañarlo y entrar en el mismo.

Esta melodía formaba parte del repertorio musical de Linette –quien pronto se cambiaría, como ya se dijo, el nombre al de Luv-, y había sido inspirada por la siguiente idea romántica que se fraguó en su mente tras la lectura de las variadas biografías que aparecían en los prólogos de todos las obras de F. W. Nietzsche que leía: Nietzsche pasó los últimos once años de su vida inmerso en la miríada de cavilaciones que devinieron simultáneamente con la creación de lo que más tarde se publicaría bajo el título de “La Voluntad de Poder” (sí, el sumario de su pensamiento); y es que Linette se decía -¿Cómo podría ser de otra forma si el poeta alemán sabía que once años no serían suficientes para discurrir acerca de todo su filosofía?

Linette pensaba –a solas, ya en casa- que hubiese querido haber nacido en el siglo XIX creyendo que –de haber ocurrido así- su destino habría sido amar a F. W. Nietzsche a modo de paliar su soledad y sus ansias de embriaguez.

“El Origen de la Tragedia” era el nombre de la segunda canción que Linette compuso con su mandolina (la primera había sido una canción de cumpleaños que compuso a su hermana Beatriz). En esta oda –que no versaba sobre la distinción entre lo apolíneo y lo dionisíaco ni sobre la fusión de ambas fuerzas como origen de la tragedia griega ni, mucho menos, sobre la muerte que Sócrates infligió al pensamiento griego- Linette cantaba con excelsa armonía el choque que produjo en su alma la lectura del libro de nombre homónimo escrito por Nietzsche. Además, exponía con vehemencia la creencia en que “El Origen de la Tragedia” era la verdadera obra maestra de Nietzsche no sólo por haber plasmado en ella, en embrión, todo el desarrollo posterior de su pensamiento, sino porque en esta obra se recogían las aspiraciones más nobles del espíritu nietzscheano y, con ello, su filosofía: pura, sin tergiversaciones, todavía intocada por las manos enguantadas de toda esa caterva de filósofos imbéciles que quisieron interpretar el pensamiento de Nietzsche con arreglo a sus propias y execrables creencias. Obscuro el tema de esta canción; obscuro a trozos y, sin embargo, sublime…¿y qué decir de la melodía llena de amor y de naturaleza, llena de una clase de emociones que en la voz de Luv –había llegado la hora de subvertir el nombre- se trastocaba en llanto, soledad, ruptura, obstinación, luz, ambigüedad y en todo lo que de elevado hay en la raza humana?

Alocuciones sin parar, una tras otra, era lo que nacía en Luv tras su encuentro con Nietzsche.

A pesar del filósofo, Luv veía en Nietzsche a un alma romántica; sí, un hombre enamorado de lo que hay de primitivo y salvaje en el hombre, un hombre que tuvo la suficiente clarividencia como para descubrir que la supresión de estos rasgos engendran muerte y decadencia, algo pútrido y antivital. Lo que en “El Origen de la Tragedia” se planteó como un problema estético – según los exegesistas de Nietzsche y no según Luv- más tarde sería abordado por Nietzsche como un problema perteneciente a la esfera de la moral. Pero y ¡oh! –dice Luv- ¿cómo pasar por alto que para Nietzsche el origen de la tragedia era un motivo poetizable (y poético, de facto) sobre el que podía exponerse el valor de la vida precisamente por cuanto es posible manifestarla en un tono voluptuoso, embriagador y, en síntesis, dionisíaco (sí, como lo hace –por ejemplo- Baudelaire en su poesía)?

Toma nota –dijo Luv a Oboe, un chiquillo que vivía en el mismo piso de su edificio:

HIMNO A LA BELLEZA

¿Bajas del hondo cielo o emerges del abismo,
Belleza? Tu mirada infernal y divina
Confusamente vierte crimen y beneficio,
Por lo que se podría al vino compararte.

Albergas en tus ojos al poniente y la aurora,
Cual tarde huracanada exhalas tu perfume;
Son un filtro tus besos y un ánfora tu boca
Que hacen cobarde al héroe y al niño valeroso.

¿Del negro abismo emerges o bajas de los astros?
Como un perro, el Destino sigue ciego tu falda,
Al azar vas sembrando el luto y la alegría
Y todo lo gobiernas sin responder de nada.
Caminas sobre muertos, Belleza, y de ellos ríes;
El Horror, de tus joyas no es la menos hermosa
Y el Crimen, entre todas tus costosas preseas
Danza amorosamente sobre el vientre triunfal.

La aturdida falena vuela hasta ti, candela,
Crepita, estalla y grita: ¡Bendigamos la llama!
El amante, jadeando sobre su bella amada
Semeja a un moribundo que su tumba acaricia.

Que tú llegues del cielo o el infierno, ¿qué importa?
Belleza, inmenso monstruo, pavoroso e ingenuo,
Si tu mirar, tu risa, tu pie, me abren las puertas
De un infinito que amo y nunca conocí.

Satánica o divina, ¿qué importa? Ángel, Sirena,
¿Qué importa? Si tú vuelves –hada de ojos de raso,
Resplandor, ritmo, aroma ¡oh mi señora única!
Menos odioso el mundo, más ligero el instante.

¿Lo ves Oboe? –Exclamó Luv- este poema habla del motivo práctico que proporcionó a Nietzsche la posibilidad de exponer su filosofía: del ARTE.

Oboe echó a reír y preguntó a Luv: ¿Y por qué lo he tenido que escribir?

Porque he de musicalizarlo y lo necesito en papel
-Acertó Luv.

Luv se quedó sola tras la ayuda de Oboe quien se había ido ya pues debía dirigirse a la escuela.

Comenzó a crear la música para “El Himno a la Belleza” de Baudelaire. En realidad, Nietzsche estaba en su mente mientras lo hacía. Surgieron de las cuerdas de su mandolina las más fastuosas notas. Toda la infinita belleza que había contenido el mundo en el paso de los siglos. El arte maya, egipcio, alejandrino, mudéjar, renacentista, etc. habían quedado plasmados para siempre en la melodía de Luv. Gaspar ronroneaba a su lado y sólo la negrura de su pelaje era comparable a la de aquella magnífica noche en la que Luv logró amar –por medio de la música- al filósofo y bardo alemán Federico Nietzsche.

Fue un devaneo posmodernista –se diría después Luv-. Tal vez, pero no sucumbió mi amor.


II

“La pasión por la música es en sí misma una confesión. Más sabemos de un desconocido que la tiene que de alguien insensible a ella y que frecuentamos a diario”
Emil Mihal Cioran

Limitar mi alma a una sola variación, ¿es eso menester? –se pregunta Luv. Y entonces Luv esgrime lo siguiente en un monólogo digno de cualquier Hamlet enloquecido:

Mi alma es una guitarra cuyas cuerdas rotas aún tocan para ti en esta noche del mundo. ¿Y Baucis? Tu alma vuelta instrumento, el ente corpóreo que me complementa. Baucis sin duda eres tú, como lo es la poesía, las frías tardes de invierno en que no apareces, el café humedeciendo mis labios… entonces me sumerjo en el delirante deseo de componer la oda final ¿otra oda alegre?

Sea pues, una oda elegíaca que emana de mi corazón; sea esa misma oda partida en dos y esas dos en otras dos y esas nuevas dos odas en dos y así sucesivamente hasta que, en el límite, llego a la oda final y mínima que se reduce a la cadencia de una nota inaudible.

Sean Baucis y la oda una sola cosa, la misma; y sea así, porque a través de la ejecución de la oda en Baucis ocurre que, primero, tengo que tomar mis manos pequeñas y mudas y luego a Baucis y luego comienzo a ejecutar las notas de mi oda y resulta entonces que miro mis manos (sin querer y, ante todo, buscando las cuerdas de Baucis) y salen a colación las tuyas, manos desgastadas de caricias no correspondidas (¿y cómo olvidar los remaches de tus dedos?) y entonces, con la oda comienza el canto y el perderme completamente en esos sonidos que inundan brevemente el espacio y he aquí que se da la ruptura en el tiempo y un reducto que asoma en mi mente me invita a un exquisito escenario al aire libre. Un pequeño jardín fresco y apartado; de entre los pequeños arbustos de las más delicadas y hermosas flores asoma un promontorio de sillas blancas –he querido llamarlo así- desde el cual se sienta la gente a observar el punto de fuga de un cielo azul electro intenso, a escuchar la batiente sobre las plantas del tibio aire que permea aquella atmósfera, a oler el olor de aquella tarde, a palpar la brisa sobre sus rostros y a degustar el primario sabor de los extractos más inimaginables de las hierbas comestibles de nuestro jardín.

No, no hay alma humana que sea una sola variación. Cada persona es una melodía, un vibrato diferente para cada escala.

Porque la brisa proviene del mar, allí están –más allá del horizonte visible desde nuestro jardín de flores- las olas en toda su inmensidad con su estridente choque sobre las rocas marinas. No sé honestamente si existen esas rocas –musita Luv-, o si sólo son las mismas rocas marinas de los cuentos de Poe, de las historias de Homero o de las narraciones de aquellos recientes escritores de habla hispana cuyo influjo en mí –el de la descripción de sus propias rocas marinas, claro- ha sido tan avasallador e inconsciente –automatismo, dirían los surrealistas- que ahora sus rocas marinas también son mías y puede que, incluso, estas rocas marinas sean las mismas rocas marinas que constituyen aquellos atavismos del crepúsculo de un Dalí nostálgico que, entiéndase, se trata del mismo crepúsculo que deviene tras todo giro completo terrestre. Toda noche es la misma, desde la primera, en el paso de los siglos.

Aquel que esté en desacuerdo con esto último –vocifera Luv- que olvide que esta representación de mi vida ha sido motivada por el filósofo del eterno retorno.

Mis melodías a Nietzsche –afirma Luv- son de lo más chocosas; la idea de hacer canciones para un filósofo adorado por intelectuales y académicos está inmersa en la afectación. Que se hundan entonces, los intelectualistas y los academicistas y Nietzsche y los filósofos y la ciencia toda bajo el cobijo de mi voz.

Dormida en nuestra voz, hay una melodía proveniente del mundo antiguo, cuando nada estaba dicho y ser guerrero y el mejor no era contar con sofisticadas estrategias de la teoría de juegos. Combativo espíritu el de entonces, almas estoicas capaces de erigir en sólo doscientos años el más colosal de los imperios. Se ha muerto todo aquello, no hay rastro ya.

III

“El instrumento casi no pesaba en mis manos. Era ligero, delicado y grato. Stradivarius o no, me emocionó un poco tocarlo. Era como el ataúd de un pequeño príncipe persa muerto”.
Las Ninfas, Francisco Umbral



Todo tercer acto requiere tiempo, reflexión y esfuerzo. Ninguna tercera parte ha sido recordada, sino por la desilusión que provocó en todos aquellos que la esperaban ansiosamente. Luv para entonces ya conocía el poder subyugador de la música para con sus espectadores. Presentó aquella noche, en su misma banqueta, la llamada “oda final” -“llamarada final” debería llamarse- llegó a pensar Luv. Nunca hasta entonces Baucis había sufrido la invasión del polvo o de los ácaros. Baucis lucía majestuosa, brillante tras un buen baño en aceite, como deseando -desde el anonimato de su vida inmaterial, con su mirada de persona taciturna y callada- hacer salir de sí misma las notas de una oda final.

Oboe asistió al estreno y aunque Gaspar era incapaz de salir de casa en una noche lluviosa, Luv sabía que –vuelta a casa- sería él, el primero en salir a recibirla.

Todos los asistentes eran transeúntes ocasionales; amas de casa en busca de un establecimiento en el cual poder encontrar pan blando y barato; hombres de negocios a punto de llegar al café de la esquina a la firma de un contrato; jóvenes estudiantes que se dirigían a casa después de haber visto en la sala de arte de olor mohoso la última novedad del cine sueco; niños en patines en pleno junio lluvioso…

A la postre, Luv encontraría entre aquellas multitudes el amor y la amistad; también la muerte un día (la de los sentidos), el motivo para ya no buscar más y, tantas cosas… Luv, mientras, comenzó su canto. Introdujo primero su voz en medio de ese inmenso espacio, era su jardín botánico, su esfera de Riemann cuyo centro eran Luv y su público. Después, aquel sonido que emergía de y en Baucis… sonido final de una oda agridulce que acompaña todo pensamiento literario, todo atisbo de lirismo.
Si Luv viviera aún, si volara en medio del llanto de la interminable noche, si las moscas dejaran de cohabitar conmigo, si las vías del tren fuesen sólo niños desnudos y hambrientos, entonces Luv sería un espasmo musical, mis músculos retorciéndose al ritmo del sonido de olas flagelantes de rocas marinas.

Un punto y fin a tu voz, a la marea que deviene con la noche en el ensueño, cristales sigilosos cortando las venas que habitan al final de mis manos.

Luv sonora y muda, terrestre Luv que deambula en medio de la neblina; Luv volando sobre los tejados; siendo Luv una y Linette y su gato y Baucis y el irreprimible susurro y el teorema indemostrable…

Ya no hay más Luv por las noches, el día se la ha llevado. Luv quiere salir de su frasco y entonces con cuentagotas encierra a las estrellas en su rudimentaria linterna; el brillo de éstas alumbra el nuevo camino que ha decidido tomar. Todavía ahí escucha música, lee libros, escribe ecuaciones, ríe con sus amigos, festeja la muerte, anhela el retorno de los seres que se fueron ya y tantas cosas…

Luv es sólo el fantasma de mi escritura; caligrafía circense. O Luv es el amanuense que escribe su propia historia tras volcar su soledad en un pedazo de papeles tono sepia.
Hace como un mes -allá en la maestría- se suscitó una polémica entre todos los miembros del grupo debido a que, a raíz de un ciclo de brevísimas exposiciones que tuvimos en una de las asignaturas, se produjo un debate en torno a dos conceptos que aparecen concomitantemente en Matemáticas.

¿En qué consistió la polémica?

Consistió en que algunos de nosotros sostuvimos que una identidad no es una ecuación y, en contrapartida, la otra parte del grupo sostuvo -categóricamente y sin empachos- que una identidad es una ecuación con infinitas soluciones.

A mí la verdad me causó bastante malestar esta última aseveración -con la que no estoy en lo absoluto de acuerdo-.

El punto es que -después- uno de mis compañeros y yo tuvimos una breve charla por e-mail tratando de dirimir el asunto (debo ser honesta y decir que este compañero sostiene una opinión igual a la mía, de modo que la charla fue más bien como para "curarnos en salud").

En fin, que me permito pegar aquí el correo que le mandé a mi compañero de clase, en donde expongo las razones que me llevan a concluir que una identidad no es una ecuación, sino sólo -y quizá- sintácticamente.

Antes de pasar al textillo -aclaro-: no inserto ésto aquí con el afán de causar más debate, sino en el ánimo de que esto -quizá- pueda resultar de utilidad a alguien.


El e-mail:


Ante todo, gracias por el envío. He estado pensando en torno al asunto desde ayer; mi conclusión fue: Nuestros compañeros no dieron nunca un sólo argumento válido que categóricamente demuestra que una identidad es una ecuación, pero -ojo- nosotros tampoco dimos un argumento sólido que demuestre lo contrario (que una identidad no es una ecuación). De modo que -pienso- ésto está aún por dirimirse. Y la verdad es que como a mí sí me interesa tener bien claro el asunto (yo creo que a todos nos interesa tenerlo bien claro, de eso estoy segura), pues he estado también investigando, colige y colige y he llegado a una especie de conclusión que aquí te comparto. Pero, antes de ello, te hago la pequeña siguiente aclaración:

Ciertamente, cuando "argumenté" cometí el "pequeño" error de referirme a una variable como a una incógnita. Sin embargo y ya pensándolo, llegué a la conclusión de que en el limitado ámbito de las ecuaciones, las variables se vuelven incógnitas o, dicho de otro modo, las incógnitas son, en realidad, también variables -ya sé que no estarás de acuerdo en ésto que acabo de afirmar.

AHORA SÍ, EL ASUNTO

Una identidad en Matemáticas -dice la Wikipedia- "es la igualdad entre expresiones algebraicas que se verifica numéricamente para cualquier valor de alguna variable de las tantas que intervienen". Planteándolo de esa manera, surge la pregunta, ¿la variable sobre la que gira la identidad es una incógnita, es una cantidad desconocida como las que se presentan en las ecuaciones? Porque si dicha variable es una incógnita (algo que desconozco y que, por tanto, deseo establecer qué o cuánto vale), entonces la identidad sí es una ecuación. Pero si no es una incógnita, entonces no es una ecuación. El quid, entoces, se reduce a demostrar que la variable sobre la que descasa una identidad, NO ES UNA INCÓGNITA, ¿cómo lo demuestro? (Líneas más abajo explico por qué esto último que acabo de decir -que si la cantidad que aparece en la identidad es una incógnita, entonces la identidad es una ecuación- es un argumento falaz; las últimas cincos líneas escritas son argumentos no válidos. En realidad, se puede aceptar que la variable que aparece en la identidad es también una incógnita, pero sería incorrecto inferir que entonces sí es una ecuación). Apelemos, de nuevo, a nuestra siempre diligente wikipedia. Dice:


"En matemáticas, una incógnita es, esencialmente, algo que desconocemos. Particularmente en álgebra, una "incógnita", es una variable cuyo valor no conocemos a prioridad, y cuyo valor va a ser eventualmente determinado; la forma de fijar o encontrar esa "incognita" es una ecuación..."

Bien, tenemos entonces que una incógnita es una variable cuyo valor no conocemos a priori, cuyo valor NO CONOCEMOS DE ANTEMANO. Así, las ecuaciones, se distinguen justamente por ser igualdades que relacionan expresiones algebraicas en donde intervienen variables cuyo valor, de antemano, no sabemos cuál es. De hecho, las ecuaciones se plantean en forma de igualdad para poder determinar el valor de la incógnita, surgen de la necesidad de hallar un determinado valor. Las identidades, en cambio, no surgen de la necesidad de conocer el valor de las variables que allí intervienen (esto no quiere decir que, necesariamente, no nos interese también conocer el valor de las variables; pero este interés sólo surgirá ante un contexto concreto. Por ejemplo, yo sé que la suma de los cuadrados del seno y el coseno es idénticamente 1, es decir, es siempre igual a 1; ¿qué cuánto valen dichos senos y cosenos? pues, no lo sé, depende de mi problema; depende -quizá, no lo sé- de las longitudes de mis catetos). Las identidades son, más bien, el resultado de una certeza ¿cuál? que sea cual sea el valor de mis variables la igualdad siempre se va a satisfacer (ésto, por supuesto, tiene su ámbito de verdad).

Una ecuación es la expresión a priori de una cantidad que varía y que desconozco (incógnita).

Una identidad es la certeza a posteriori sobre algún tipo de comportamiento de una cantidad que allí interviene (y que también varía). Puede que yo sepa o que yo no sepa el valor de la variable que interviene allí, puede que dicho valor sea o no sea una incógnita. En todo caso, el objetivo de plantear mi identidad no es determinar el valor de la variable que allí interviene, el objetivo es sólo dejar asentado de una vez y para siempre que, sea cual sea el valor de mi variable, siempre se va a satisfacer la igualdad que queda expresada en dicha identidad, En este sentido -pienso yo, tú corrígeme- las identidades suelen dan lugar a teoremas.

Mi conclusión es, entonces, que el lenguaje algebraico no es sólo símbolo y significado, sino que también entraña alguna semántica (significados e interpretaciones de los signos lingüísticos).

Es muy claro, en términos de lenguaje (el algebraico), una identidad parece también una ecuación, tiene toda la estructura, toda la sintaxis que tiene una ecuación; sin embargo, NO ES UNA ECUACIÓN, porque sencillamente no ha sido formulada con miras a determinar el valor de la (o las) variables que allí intervienen; es otra su utilidad.

Pues bien, ¿cómo hacemos ahora para convencer a nuestros compañeros de que una identidad no es una ecuación? A mí me será difícil, soy la fulanita insegura que se tarda 10 minutos en contestar las preguntas del Dr. B. Schlatter (a veces las sé, y a veces sabiendo, dudo de lo que sé y prefiero volver a pensar antes de responder), de modo que ¿qué hacemos? ¿cómo les explicamos que una identidad no es una ecuación? o, dicho de otro modo, que sintácticamente lo es, pero que -en realidad- las identidades no han sido planteadas para resolverse, sino para tener un punto de apoyo útil. Las identidades son ciertas relaciones que son siempre ciertas entre ciertos objetos, no importando cómo son dichos objetos. LAS IDENTIDADES NO SON ECUACIONES, SÓLO SINTÁCTICAMENTE...

Desde este punto de vista, un objeto se define sí, con un lenguaje, pero también queda definido por su utilidad. Particularmente, cuando pienso en una ecuación, pienso en una expresión algebraica cuya utilidad radica en la posibilidad de determinar un valor desconocido llamado incógnita; desde luego, dicha expresión algebraica y la(s) incógnita(s) que allí aparece(n) sólo pueden hacerlo -dado mi objetivo- a través de una relación de igualdad.

Un saludo, Eleutheria Lekona

Recordando a Alejandro Aura (y también a Milagros). Un poema.




CINCO VECES LA FLOR


HERMANO


I


¿Qué tiene esta ciudad entre sus piedras, hermano,

qué, sino tus pasos, tus lágrimas repentinas,

qué, sino tus borracheras, tu miedo diamantino a estarte solo,

sino tu maña robusta de ponerte triste?


Largo, largo es el secreto momento en que te acuerdas

que las campanas las hicieron las manos de los hombres.

¿Qué tiene pues mi casa que no me haya salido de los ojos?

Dura es la vez también en que te acuerdas

que a tus manos enormes les dictaron doctrinas

holgazanas,

duro que hayas nacido con cargo anticipado,

que te hayan puesto bandera y sobrenombre

para cubrir de vergüenza tus arranques ;

duro, hermano, es que al corazón te le hayan puesto modo y tiempo.


Porque en verdad es duro estar a medias con el alma

y estar a media sangre con el odio

y a medio amor apenas con la rosa.


Tomado de:

Saz, Agustín del; Antología General de la Poesía Mexicana (Siglos XVI-XX), Editorial Bruguera, Barcelona, 1972.

Éste no es mi gobierno....

Yo de verdad que no entiendo al gobierno este ultraderechista que, fraudulentamente rige a mi país. Permite que papi Estados Unidos tenga una descarada injerencia en asuntos de política interna; permite que los paladines del libre mercado tomen decisiones cruciales de seguridad nacional (me refiero a la contrarreforma a PEMEX), pero se inmutan, se escandalizan cuando un creador -como lo es Manu Chao- defiende legítimamente a un luchador social que está preso por haberse atrevido a desafiar a las "autoridades".

Éste gobierno, en definitiva, no es mi gobierno....

Eleutheria.

HE AQUÍ QUE INSERTO EL TEXTO (NOTICIA):

México investiga al músico francés Manu Chao por haber opinado sobre temas de política interna en un festival de cine en la ciudad de Guadalajara, algo prohibido por las leyes locales para los extranjeros y que podría terminar con la expulsión del artista del país.

Manu Chao , compositor, cantante y activista, calificó de "terrorismo de Estado" a las detenciones en un pueblo llamado Atenco, donde enfrentamientos entre campesinos y policías en el 2006 terminaron con militantes de izquierda tras las rejas.

Varios agentes fueron acusados de violaciones a los derechos humanos, pero fueron exonerados este año.

"Se está haciendo una investigación a Manu Chao para saber qué fue lo que pasó, qué dijo y en qué contexto. Habría una sanción, dependiendo del resultado", dijo a Reuters una fuente de la Secretaría de Gobernación (ministerio del Interior).

Manu Chao , ex integrante del grupo Mano Negra, dijo en una conferencia de prensa que escribió una carta de aliento a Ignacio del Valle, un líder izquierdista detenido durante el operativo de Atenco. El músico y otros activistas aseguran que del Valle está preso injustamente. El artista aún se encontraba el jueves en México.

En el pasado, México expulsó a militantes de izquierda extranjeros que apoyaban a grupos rebeldes como el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), acusándolos de violar el artículo 33 de la Constitución.

Este artículo establece que "el Ejecutivo de la unión tendrá la facultad exclusiva de hacer abandonar el territorio nacional, inmediatamente y sin necesidad de juicio previo, a todo extranjero cuya permanencia juzgue inconveniente".

"Los extranjeros no podrán, de ninguna manera, inmiscuirse en los asuntos políticos del país", agrega.


Tomado de http://entretenimiento.prodigy.msn.com/musica/noticias/feed.aspx?cp-documentid=18794756

Mi primer seguidor. Un hecho singular....

He recibido mi primer seguidor y, de inmediato, entré a su blog. La situación es un tanto extraña porque no entiendo su idioma. Creo que esta persona (¡es una persona!) habla turco (Turquía debe ser un lugar maravilloso, sé más de este país por filmes alemanes que por cualquier otra cosa).

No sé si esta persona es un hombre o una mujer [tal vez sea ambos :=)] y, bueno, debo confesar que mis temores reales, tangibles, de carne y hueso (el ser observada por otros –vaya que las paranoias a veces hacen presa de mí-) han aparecido de nuevo. Es extraño pensar que alguien ha conocido algo de tus configuraciones mentales y espirituales sin, en realidad, conocerte en absoluto. Yo entré a su blog para, digamos, sentir que estábamos a mano, pero me fue imposible porque –repito- su lengua me es desconocida, aunque –debo confesarlo- es también misteriosa. Bueno, esto último es casi verdad porque su música y la de otros blogs que sigue me han revelado bastante más que lo que sus propias palabras lograrían. He aquí que me asiste Emil Mihal Cioran: “La pasión por la música es en sí misma una confesión. Más sabemos de un desconocido que la tiene que de alguien insensible a ella y que frecuentamos a diario”

Tal vez es una cuestión cultural, pero ver las fotos que tiene incrustadas en su blog, ver las palabras de un idioma incomprensible y trozos del paisaje de un mar que debe ser mediterráneo, generan en mí una emoción ancestral, una reminiscencia por el Asia Menor que se nos relata pobremente en los libros de Historia, por los griegos, por los pitagóricos, por Euclides, por el mundo de Oriente tan lejano al mío (y eso que Turquía es de lo más cercano)….

En fin, agradable sensación la de haber recibido un visitante lejano, venido de otros mundos y de mi mundo mismo. Seguro que si un día me topase con esta persona de frente, le reconocería y no. Me negaría a mirar sus ojos (a veces las miradas de otros me infligen un temor patológico; no siempre quiero leer las almas de otros, me prendo de ellas y –lo peor- les adivino toda el alma. A veces creo (subrayo, creo) que fui dotada con una especie de capacidad rara para atisbar, con una agudeza que raya en lo mórbido, lo que hay en el otro: espejo de mi propia imagen, secreta, sin embargo, a casi todo).

Por cierto, prometo no volver a llamarle “persona” a quien hace unos lapsos de tiempo visitó mi blog. No tengo idea de cómo llamarle, no sé -si quiera- si volverá a visitar mi búnker digital. Por lo pronto, dejo de escribir.
El país desde abajo. Apuntes de mi gira por México
Andrés Manuel López Obrador – II

En todo el país la gente del pueblo es buena y trabajadora. Los norteños son muy emprendedores. Por lo general, son serios, poco expresivos, pero muy respetuosos. En las asambleas escuchan atentamente, no aplauden con facilidad, actúan como ciudadanos en sentido clásico, son más razón que pasión. La gente más progresista del norte es la de Nayarit, Sinaloa, La Laguna, el sur de Sonora, Colima y las Baja Californias. También lo son quienes viven en las ciudades fronterizas, posiblemente por el fenómeno migratorio. En Michoacán, por su gran cultura purhépecha y por las enseñanzas de Morelos, Ocampo, Mújica y el general Lázaro Cárdenas, la gente es liberal y de vocación social bien arraigada. Jalisco, contra lo que se piensa, no es conservador, le ayuda la influencia de Michoacán, su población de origen indígena, el carácter abierto de los costeños, y el espíritu cosmopolita de Guadalajara.

En el centro del país predomina la influencia de la gran ciudad de México. Mucha gente de los estados más cercanos ha emigrado al Distrito Federal y mantiene comunicación con familiares que todavía viven en pueblos de San Luis Potosí, Querétaro, Hidalgo, estado de México, Guanajuato, Michoacán, Puebla, Tlaxcala, Morelos, Oaxaca y Veracruz. En toda esta región predominan las culturas indígenas, la población es trabajadora y generosa. Mención especial merecen los habitantes de la ciudad de México, los más progresistas del país, los más informados y politizados pero, sobre todo, los más solidarios. Mi admiración y respeto a los guerrerenses por su ejemplar vocación de lucha. Siempre han demostrado su amor por la libertad y la justicia. Los habitantes del sureste son festivos y están llenos de pasión. Alguien dijo que un tabasqueño vive en un día las pasiones, los amores, las desdichas y las alegrías, que le llevaría un año experimentar a otros seres humanos.

Un país abundante en pobreza

En México los más pobres son los indígenas de todas las regiones y etnias. Fue tan cruel la conquista y la colonia que, en pos de la libertad y de sus culturas, y para salvarse de la esclavitud y la encomienda, se fueron remontando a las partes más alejadas e inhóspitas del territorio. Es el caso de los huicholes, coras y tepehuanes de las sierras de Jalisco, Zacatecas, Durango y Nayarit; el de los tarahumaras de Chihuahua, de los yaquis de Sonora, el de los náhuas de las montañas de Puebla, o de los chontales de los pantanos de Tabasco. Como sabemos, todos los pueblos originarios estaban asentados en los mejores valles o en las franjas costeras y con la colonización se les despojó de sus tierras y se fueron a proteger a zonas inaccesibles, de refugio.
No sólo padecieron durante la colonia, sino después de la independencia y hasta el porfiriato en que eran acosados por enganchadores para ser convertidos en peones acasillados de las haciendas. Desde la conquista, la explotación del indígena siempre se ha querido justificar con una supuesta inferioridad racial. Este pensamiento, desgraciadamente, aún persiste. Con frecuencia se olvida que la pobreza no es producto ni de la raza, ni de la fatalidad, ni del destino, ni porque Dios quiere, sino de la injusticia y de la opresión.

La pobreza está por todas partes del país, aunque es más agobiante en las comunidades indígenas del sur y del sureste. Hay mucha pobreza en pueblos como San Juan Cancuc, Chalchihuitán y Chanal, en la zona de Los Altos en Chiapas; duele lo que sucede en muchos municipios y comunidades de Oaxaca; inclusive, en la región de la costa, donde habita población afromexicana que vive en el abandono.

Recuerdo que por un camino de terracerías, llegamos una tarde-noche a Tapextla, comunidad cercana a Cuajinicuilapa, en la zona limítrofe entre Oaxaca y la Costa Chica de Guerrero. Allí, a pesar de la marginación, conservan su cultura y sus bailes tradicionales, zapatean arriba de un tronco hueco de árbol de parota, llamado artesa. En todas las comunidades pobres de México, lo único que no les falta es la música; sea con violín como en Chiapas, o con bandas como en Oaxaca o en la Montaña de Guerrero. En mi visita a Cochoapa, Guerrero, municipio de nueva creación –que surgió al dividirse el territorio de Metlatónoc, considerado el más pobre del país–, me impactó tremendamente el silencio de la gente. Me recibieron con música de banda de acordes tristísimos. Allí me llené de sentimientos. Les dije despacio que nuestra lucha se resume en una frase: arriba los de abajo, arriba los pobres y abajo los privilegios.

También hay mucha pobreza en la sierra de Zongolica, Veracruz; en la sierra de Hidalgo y Puebla, y en las Huastecas; lo cierto es que la pobreza está extendida por todo el país.

La despoblación del campo

En los tiempos de la política neoliberal o de pillaje, el sur-sureste se ha vuelto como Centroamérica y el norte se ha empobrecido como era antes el sur-sureste. Durango es el estado con más pobreza en el norte. Recientemente estuve en Benjamín Hill, Sonora, que antes de la privatización de los ferrocarriles era una importante estación del tren; ahora es un pueblo desolado, con población desempleada, y esto se repite en muchos otros municipios de esa región. No olvidemos que en los últimos 26 años, el modelo económico impuesto ha consistido en la creación de islotes de progreso rodeados de pobreza.

La mayor parte del territorio nacional se despobló por el abandono al campo y la gente se ha ido a vivir y a buscarse la vida al extranjero, a ciudades fronterizas, a centros turísticos y a algunas ciudades del interior del país. De los 2 mil 38 municipios que visité, la mitad tiene ahora menos población que en 1980.

Por el fenómeno migratorio hay pueblos abandonados o donde sólo viven ancianos, mujeres y niños, porque los jóvenes han salido a buscar oportunidades a otras partes o del otro lado de la frontera. Este éxodo ha servido como válvula para aminorar la presión y evitar un estallido social. Imaginemos lo que hubiese pasado si durante este largo periodo de estancamiento económico y desempleo no hubiesen ido a buscarse la vida a Estados Unidos 8 millones de mexicanos. Ha sido doloroso e infame este exilio forzado por la necesidad de muchos compatriotas, pero al mismo tiempo, ha sido un factor de estabilidad política y social. Además, ha permitido que ingresen remesas anuales por más de 20 mil millones de dólares, en beneficio de las familias de nuestros paisanos y de la economía de los pueblos en muchas regiones. Gracias a la migración, en zonas tradicionalmente pobres de México, como el Valle del Mezquital en Hidalgo o la Mixteca poblana, oaxaqueña y guerrerense, se ven mejoras importantes en las viviendas que ningún programa gubernamental ha propiciado.

Los que no han emigrado viven con muchas carencias, hay hambre y desnutrición; los trabajadores deben resignarse con salarios que apenas les permiten sobrevivir; la gente no tiene siquiera para lo más elemental: para el pasaje, la compra de medicamentos, para el gas, la luz, o para vestir y calzar a los hijos; hay muchos enfermos y discapacitados sin ninguna atención. El llamado Seguro Popular es pura demagogia; faltan médicos y en los centros de salud sólo entregan recetas, porque se carece de medicamentos.

En municipios de la Mixteca de Puebla, limítrofe con el estado de Guerrero, concretamente en Ahuatlán e Ixcamilpa, me pidieron con desesperación que denunciara que los centros de salud no tienen suero contra picaduras de alacrán, que es lo más urgente. En materia educativa el atraso es notorio, en las comunidades más apartadas sólo hay clases de martes a jueves. Muchas veces, un maestro debe atender a los alumnos de varios grados. Los profesores están mal pagados y para obtener una plaza necesitan comprarla en 150 mil pesos.

También debo decir que en ciertas partes del país ha habido crecimiento económico, pero esto no ha significado mayor bienestar para su población. Por ejemplo, en las ciudades fronterizas hay empleo en las maquiladoras pero muy mal pagado. Una mujer que trabaja recibe 500 pesos a la semana y, por lo general, sólo en transporte y en celular se gasta la mitad. Y vive en colonias donde no hay pavimento, escasea el agua, no cuentan con guarderías, la gente habita en viviendas precarias y ha crecido la desintegración familiar y la pérdida de valores comunitarios.

La virtud de los indígenas

De estas colonias son algunos jóvenes que por problemas familiares, el mal trato y ante la falta de oportunidades de trabajo bien remunerado y de estudios, han tomado el camino de las conductas antisociales. Pero no olvidemos que la pobreza en las comunidades indígenas se enfrenta en una atmósfera colectiva de auténtica solidaridad; algo distinto al individualismo que se ha venido entronizando en las zonas urbanas pobres.

Cuando fui jefe de gobierno en la ciudad de México, comprobé que la mayor incidencia delictiva provenía de barrios y colonias con más descomposición social y era menor la delincuencia en el sur de la ciudad, en delegaciones como Tlalpan, Tláhuac, Xochimilco y Milpa Alta, donde se tienen arraigados valores colectivos y vínculos comunitarios. De modo que mejores oportunidades de trabajo y de estudios, impiden el desbordamiento de la violencia, pero también a mayor cultura y valores comunitarios, menor delincuencia.
Al recorrer el país he vuelto a comprobar que la comida tradicional del pueblo de México es variada, sana y nutritiva. La comida, como el habla de la gente, obedece a la cultura de cada región. Entre más predominio indígena existe, es mayor la variedad de condimentos y guisos. El México del norte es más carnívoro, el del centro y del sur, con más presencia indígena, es más vegetariano; la costumbre de comer pescado está en todas partes, no sólo en las costas, también en las zonas centrales. Me llevaría mucho espacio abordar la diversidad de la comida mexicana, que va desde la carne seca de Chihuahua, pasando por el huauzontle de Tlaxcala hasta el caldo de cuatete y mariscos de la Costa de Guerrero, al que llaman rompecatres.

La comida es deliciosa, qué duda cabe, el problema es que la gente no tiene para comprar lo que necesita. Con un salario mínimo en 1982 se podían adquirir 56 kilos de tortilla; hoy apenas alcanza para 5. La falta de dinero limita la ingesta de proteínas, las porciones no son suficientes y se compra la carne más barata y con menos nutrientes.

Además, se han venido introduciendo malos hábitos alimenticios. Es ilógico que se consuma tanta coca-cola o su equivalente, habiendo, sobre todo en el medio rural, la posibilidad de tomar agua de fruta de temporada, más barata y nutritiva. La coca-cola cuesta tres veces más que el agua de fruta. Hay quienes justifican este hábito diciendo que estos productos embotellados aportan calorías, aunque en caso de ser cierto, esta misma energía se podría obtener de bebidas tradicionales como el pozol y el tascalate, elaborados de maíz con cacao, o el chilate, de arroz y cacao.

Falta orientación nutricional

Creo que este consumo de refresco, calculado en un millón de litros diarios, se debe fundamentalmente a la publicidad y ha llegado a ser, en ciertas regiones, algo que da estatus. Me parece injustificado que en las comunidades más pobres de Chiapas, se consuman más bebidas industrializadas por persona, en comparación con el resto del país. En casi todas las regiones indígenas de México es lo mismo, pero lo que he visto en Los Altos de Chiapas es sorprendente; si acaso algo consuela es que en vez de cervecerías hay refresquerías.
Lo mismo puede decirse de otros productos chatarra, como el jamón, las hamburguesas, las papas fritas, los gansitos y el pan industrializado, que no alimentan y son muy caros. Por eso considero fundamental un plan de orientación nutricional, utilizando los mismos tiempos y espacios en medios de comunicación que emplean las grandes empresas para promover el consumo de sus productos.

Con este propósito también debe informarse sobre el contenido de elementos químicos en los alimentos: es escalofriante saber que para la engorda de ganado se usa de manera generalizada clembusterol, así como otras hormonas y sustancias químicas nocivas se utilizan en la producción de cerdos, pollos y huevos, todo lo cual daña la salud y provoca enfermedades. Tenemos que volver a lo natural. Regresar a la alimentación sin productos químicos no es cosa sencilla, pero es inaceptable que donde se puede no se haga por falta de información y de orientación nutricional.
Tomado del Diario "La Jornada" en su publicación del 10 / Marzo / 2009.

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