"La Literatura del Yo", Ernesto Sabato. Segunda Entrega




Con Ernesto Sabato me pasan dos cosas, o subvierte mi pensamiento o coincido con el de él. Cuando leí el siguiente texto, me ocurrió lo segundo.


LA LITERATURA DEL YO


Dada la reivindicación del individuo, de su experiencia concreta e intransferible, es lógico que los representantes de la revuelta contemporánea hayan recurrido a la literatura para expresarse, ya que sólo en la novela y en el drama puede darse esa realidad viviente. Pero no a esa literatura que se solazaba en la descripción del paisaje externo o de las costumbres burguesas, sino a la literatura de lo único, de lo personal.


En su notable Ensayo sobre el destino actual de las letras y las artes, W. Weidlé sostiene que asistimos al ocaso de la novela y del drama porque el artista de hoy "es impotente para entregarse enteramente a la imaginación creadora", obsesionado por su propio yo; frente a los grandes novelistas del siglo XIX, a esos escritores que, como Balzac, creaban un mundo y mostraban criaturas vivientes desde fuera, a esos novelistas que, como Tolstoi, daban la impresión de ser el mismo Dios, los escritores del siglo XX son incapaces de trascender el propio yo, hipnotizados por sus propias desventuras y ansiedades, eternamente monologando en un mundo de fantasmas.



Muchos críticos afirman, de una manera o de otra, que el siglo XIX es el gran siglo de la novela. Por mi parte, estoy dispuesto a aceptar que el siglo XIX es el gran siglo de la novela... novecentista.



La palabra novela representa hoy algo bastante diverso a lo que representaba en la pasada centuria. Y no es tanto que el escritor no pueda trascender su propio yo, para realizar una descripción objetiva de la realidad: es que no le interesa más. O, por lo menos, no le interesaba hasta hace muy poco tiempo, en que ha comenzado a surgir una nueva síntesis de lo subjetivo y de lo objetivo, precursora de la vasta síntesis espiritual a que asistiremos como superación de la crisis contemporánea (si es que las tremendas fuerzas materiales en juego nos lo permiten).


En las Notas desde el subterráneo, el héroe nos dice: "¿De qué puede hablar con máximo placer un hombre honrado? Respuesta: de sí mismo. Voy a hablar, pues, de mí. Y en toda su obra, Dostoievsky hablará de sí mismo, ya se disfrace de Savroguin, de Iván o de Dimitri Karamázov, de Raskólnikov y hasta de generala o gobernadora.



En toda la gran literatura contemporánea se observa este desplazamiento hacia el sujeto: la obra de Marcel Proust es un vasto ejercicio solipsista; Virginia Woolf, Franz Kafka, Joyce con su monólogo interior, William Faulkner, todos ellos tienen la tendencia a mostrar la realidad desde el sujeto. Dice el personaje de Julien Green: "Escribir una novela es en sí mismo una novela, de la que el autor es el héroe. Él cuenta su propia historia y si se representa a sí mismo la farsa de la objetividad es que es bien novicio o bien tonto, puesto que no alcanzamos a salir nunca de nosotros mismos".



Ya en Dostoievsky, que en tantos aspectos es la compuerta de la literatura actual, se observa ese desentendimiento hacia el mundo externo: nunca sabemos del todo si sus personajes, tan absortos en sí mismos, habitan en una hermosa mansión o en un detestable lugar, pocas veces nos dicen si llueve o hay sol, y cuando lo sabemos es apenas por una frase o dos y, además, porque esa lluvia o ese sol forman parte —¡y de qué manera!— de la angustia o de los sentimientos que en ese instante embargan al personaje. El paisaje es un estado del alma.



Siempre ha sido una tarea más bien destinada al fracaso la clasificación de la producción literaria en géneros. En lo que a la novela se refiere, ha sufrido todas las violaciones y, como dijo Valéry con evidente asco, "tous les écarts lui appartiennent" o algo por el estilo. Nuestra época ha sido una nueva exaltación del yo. Una novela de Faulkner se llama Mientras yo agonizo. Otra, El ruido y el furor, pues ya no parecía necesario, ni siquiera conveniente, que el mundo fuese relatado por un novelista omnisciente y omnipotente. La novela podía ser, como dice Shakespeare que es la vida:



...a tale

Told by an idiot, full of sound and fury.


FICHA BIBLIOGRÁFICA:


Sabato Ernesto, Hombres y Engranajes, Seix Barral, México, 2004 (primera reimpresión), Págs. 93-95.

NOTA: Este libro fue editado por primera vez en el año 1951.

Comencé a seguir, ya hace algunos meses, el blog de Yoani Sánchez (Generación Y) por una sencilla razón: el estilo de sus posts. Un estilo muy a la usanza de esta suerte de reflexiones monologadas muy de moda ahora en los protagonistas de ciertas películas de culto (hollywoodenses y no) que vemos y escuchamos a través de la pantalla. A modo de aclarar, cito dos títulos: “American Beauty” o “Trainspotting” (dos películas de mi total agrado, por cierto). Un estilo en primera persona –harto representativo del individualismo de nuestro tiempo- que ahora es también ostentado por varios blogueros (Nota mental: a) me gusta el estilo, b) es inevitable usarlo y c) también lo evito). Esta forma de hablar, pensar y/o escribir ofrece –como en escaparate- nuestra propia conciencia, la manera en que miramos al mundo, hacer vivir al otro las propias emociones. No es un estilo escritural nuevo u original, ya los escritores ingleses y estadounidenses del siglo XX lo han venido utilizando por décadas; en especial, mujeres: Virginia Woolf, Iris Murdoch, Sylvia Plath, etc. Pero se trata, en realidad, de una forma de escribir aún más remota en la Historia: está ya en las “Confesiones” de San Agustín, por ejemplo; en las “Meditaciones Metafísicas” de Descartes y lo vemos también en “Las cuitas del joven Werther” de Goethe. Es un estilo que, personalmente, disfruto mucho, pero que –por cuestiones de un cambio cualitativo en mi forma de concebir el mundo- prefiero evitar últimamente (con poco éxito, por cierto).


El punto es, tras haber sido conquistada por el estilo de Yoani, comencé a seguir su blog: me gustaba su pensamiento y los escaparates mentales que me ofrecía: los paisajes de su propia contemplación recreados a partir de la mía. Luego, caí en la cuenta de que se trataba de una mujer adversaria al régimen castrista y yo sólo atiné a pensar: pues bueno, la diversidad existe, hay quienes simpatizan con el régimen que se vive en la Isla y hay quienes no lo hacen. Yoani pertenece al segundo grupo (tómese en cuenta que también sigo el blog de Celia Hart Santamaría, una mujer icónica de la revolución cubana, una mujer –ya muerta- cuyas ideas me deslumbran). Seguí frecuentando su blog y, debo admitirlo, comencé a dejar de sentir simpatía por su pensamiento, de pronto me pareció demasiado artificioso y, otras, me molestó que su desprecio por el castrismo se tradujese en un entusiasmo –inadmisible desde mi punto de vista- por la globalización, por el libre mercado, por el mundo neoliberal. Algo no estaba bien –pensé y me dije: es tal el repudio que esta chica siente por el régimen castrista (lo cual me parece harto válido) que lo está confundiendo por un entusiasmo no fundamentado por aquello que no se tiene en la Isla: libertad de consumo. Un buen día de no sé qué mes, decidí entrar al blog (después de dejar de hacerlo ante lo que yo bauticé como “confusión ideológica” en Yoani), y me percaté de que la parte de comentarios la hace de chat: decenas de cubanos arremolinados en el blog de Sánchez, comentando toda su animadversión por lo que se vive en la Isla, pero imitando, lamentablemente, un entusiasmo exacerbado –e irracional desde mi punto de vista- por Estados Unidos. Que si Estados Unidos es la tierra de la libertad, que si Obama es el nuevo héroe que va a liberarlos de Castro… bueno una serie de fantasías. Y he aquí que Eleutheria metió sus narices: comencé a platicar con ellos tratando de hacerles ver que lo que se vive en el supuesto mundo libre es pura chirigota y que no gozamos de más libertad de la que gozan ellos. Les conté, en suma, que eso de la libertad era una pantomima y que, en realidad, la libertad de consumo es a lo que, los ideólogos del libre mercado, llaman libertad. Les dije que, por supuesto, en nuestros países no hay libertad de expresión, que todo lo controlan los mass media y, bueno, ya picada, incluso les hablé del fraude electoral de 2006 (mi eterno trauma). Las reacciones no se hicieron esperar. Algunos empezaron a decir que era una comunista espía y me echaron del blog: “salte, vete de aquí”. Otros, con argumentos que –confieso- me parecieron pobres y pueriles- trataban de hacerme ver que yo, realmente, era una mujer que tenía el privilegio de vivir en un mundo libre; otros –los menos- charlaron amablemente conmigo haciéndome todo tipo de preguntas; ese mucho preguntar es, en mi opinión, un anhelar saber cómo se vive fuera de la Isla. Detecté algo interesante: los que viven dentro de la Isla eran los más prestos a dialogar con respeto, los que escribían desde Miami eran los más reacios al intercambio de las ideas y se henchían de orgullo cuando pregonaban que ellos viven ahora en “el mundo libre” (EUA) y que viven muy bien allí, que tienen trabajo y se compran lo que quieren. Hablé como con, a lo sumo, unas ocho personas al mismo tiempo, por alrededor de dos o tres horas. Estuve allí como hasta la una de la madrugada, hube de irme porque tenía que dormir, pero fue –verdaderamente- una experiencia reveladora. Después de eso, dejé de entrar al blog –me he dado dos o tres vueltas más- pero dejé de participar sencillamente porque caí en la cuenta de que, lo que le pasaba a Yoani, era justo lo que le ocurría a los visitantes de su blog: confundían el desprecio hacia el castrismo por una casi devoción por el supuesto régimen de libertad que se vive en EUA. Mi conclusión fue: no entraré más allí y no intentaré cambiar su pensamiento porque no quiero trocar su esperanza en más desilusión; esa gente está enajenada.


No me justifico por haber desistido –en otras condiciones no lo hubiera hecho-, mas, en serio, sentí pavor de destruir la esperanza de esas personas, me di cuenta de que todo lo que ellos quieren es poder comprarse una Coca Cola sin ser objeto de persecución y dolorosamente pensé ¿cuántas gentes quedaron atrapadas entre los antagonismos del socialismo y el capitalismo, cuántos sueños destrozados, miradas perdidas, recuerdos suprimidos?, ¿cuántas personas hicieron propias las batallas de dos regímenes que, en sus cúpulas, son exactamente lo mismo?


No simpatizo, lo declaro abiertamente, con cierta visión de las cosas que nos ofrece Yoani; me gusta –eso sí- su escritura. Y sospecho que –quizá- sirva a los fines de propaganda oscura que se hace desde Estados Unidos (muy posiblemente, ella no es consciente de eso) contra el régimen cubano; pero no puedo decir más porque no sé qué hay detrás del embargo a Cuba, de esa inanición económica que le ha sido infligida desde Estados Unidos y que, en el último de los casos, más que dañar al régimen o a Fidel, daña a la población civil. Por otro lado, conozco las tesis marxistas –a Marx sí que me lo he leído sin intérpretes de por medio- y tengo cierto conocimiento –muy general- de cómo funcionaban los países socialistas. Del socialismo práctico, execro y en las tesis marxistas –caducas sólo temporalmente- encuentro puntos de contacto. Mas, si se me preguntara, podría tranquilamente declarar que no simpatizo con el socialismo y, mucho menos, con la llamada social democracia.


Ofrezco un reportaje, escrito desde ARGENPRESS –medio de información altermundista- en el que se dan argumentos que hacen suponer que el blog de Yoani Sánchez es utilizado con fines propagandísticos (contra el régimen de la Isla) y que pudiera ser financiado por EUA.


Y no es que no crea estas cosas, pero yo me pregunto ¿Para qué? y ¿por qué Estados Unidos no ha desmantelado al régimen castristas si, en cambio, sí que asesinó a Allende e impuso la dictadura chilena y la dictadura argentina y ahora mismo está, incluso, detrás del golpe militar a Mel Zelaya?, ¿Cuba es un laboratorio de qué, de quién, para qué? ¿Por qué persiste la Isla con todo y su anacronismo? ¿Por qué una nación tan insignificante y tan pobre decide su régimen teniendo a Estados Unidos -como lo tiene México- a dos patadas de distancia sin la intromisión del primero (o eso es lo que creemos)? ¿Qué es Cuba que, contra todo pronóstico, sigue en pie ostentando un régimen a todas luces contrario a una era globalizada?


¿Cómo se fabrica “el éxito” de una bloguera?

VIERNES 27 DE NOVIEMBRE DE 2009

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)


Barack Obama acaba de consagrar el meteórico estrellato de la bloguera Yoani Sánchez al responderle el 19 de noviembre 7 preguntas que el coro de bombos y platillos de los grandes medios presentan como “un fuerte golpe al gobierno de los hermanos Fidel y Raúl Castro”. (1)


La guerra perpetua de propaganda de EEUU contra Cuba hoy remece al mercado comunicacional-político de los grandes medios con un nuevo “exitoso” producto internacional: la bloguera Sánchez, que “cuenta la verdad desde el interior de la isla en estilo coloquial”.


Sánchez tiene un acceso privilegiado y rápido a Internet, mientras el común de los mortales en la isla sufre la deficiente conectividad de satélites caros y de baja calidad por no tener acceso al cable submarino de fibra óptica. El bloqueo a Cuba también se extiende al ciberespacio y a los servicios tecnológicos de grandes compañías como Microsoft, dando como resultado una conectividad a Internet tan precaria y lenta como la de sus orígenes analógicos vía línea telefónica. Con frecuencia, tanta lentitud distrae al usuario y le hace olvidar, momentáneamente, qué página está esperando abrir…


Pero Sánchez no tiene problemas. Aunque esté en Cuba puede utilizar tecnologías estadounidenses cuyo acceso esta imposibilitado por el bloqueo de EEUU. Su sitio madre se llama www.desdecuba.com, una “denominación de origen” o marca registrada que podría hacer creer a algún incauto que su conexión a la red y todo el esfuerzo de mantenimiento “on line” radica en la isla, pero la verdad es que el servidor está alojado en Alemania, registrado a nombre de un viejo amigo, Josef Biechele, y atendido por los servidores de la compañía Cronos AR Regensburg, sucursal germana de la empresa Strato. Una simple visita a http//www.cronon-isp.net/index.html indica que esta empresa no presta servicios a usuarios comunes, como –por ejemplo– a blogueros.


¿Por qué en Alemania? Probablemente porque allí Sánchez dejó buenas conexiones cuando regreso a Cuba después de vivir más de 11 meses, con permiso de residencia en el exterior, radicada en Suiza y Alemania. Esta filóloga, formada en la gratuita Universidad de La Habana, emigró a Europa en busca de mejores horizontes pero súbitamente regresó a la isla para convertirse en bloguera, probablemente con una oferta mejor remunerada que lo ya conseguido fuera de su país.


Cómo eludir el cyber-bloqueo


La compañía Cronos AR Regensburg no promociona sus prestaciones. Tampoco publicita precios, ni características de los servicios que otorga por contratación directa. El soporte técnico de su sitio atiende casi en exclusiva a la bloguera Yoani, bajo el tipo de “herramienta diseñada a mano”, cuyo precio de mercado asciende a varios cientos de miles de dólares, a los que deben sumarse los costos de las versiones en 18 idiomas, los recursos de publicidad en Internet y la capacidad de memoria del sitio para el almacenaje de contenidos por largo tiempo.


El registro del dominio del blog lo mantiene la empresa Godaddy, que es una de las compañías contratistas que utiliza el Pentágono en la cyber-guerra propagandística de estos tiempos. Así, Yoani tiene acceso preferencial a las tecnologías norteamericanas que el bloqueo prohíbe para Cuba.

En su guerra propagandística de 50 años contra Cuba, EEUU fabricó antaño al “poeta paralítico” Armando Valladares, puso en marcha una estación de radio y TV y abrió la producción en serie de “periodistas perseguidos en Cuba” desde una seudo escuela de periodismo enclavada en su Oficina de Intereses de La Habana. La bloguera es la nueva heroína de este mercado comunicacional-político que prodiga millones de dólares. Su éxito dejó en el camino los cadáveres de unos cuantos competidores del lucrativo mercado de la disidencia en Cuba, que absorbe millones de dólares del contribuyente de EEUU.


En medio siglo de fracaso propagandístico contra Cuba, y entre variados fiascos y desfalcos comunicacionales, EEUU y la CIA terminaron inclinándose por “la cyber-guerra”, centrando su esfuerzo y patrocinio en la fabricación de cyber-disidentes, a quienes dotan de sitios web que después son ampliamente promocionados y citados como referentes de información fidedigna sobre Cuba. Entre sus últimos “productos” aparecen, entre otros, CubaEncuentro y CubaNet, pero la nueva mercancía empacada bajo Yoani Sánchez resultó un mejor exponente de la sustitución de una disidencia tradicional desgastada y obsoleta.


La cyber-Sánchez puso en crisis de sobrevivencia (por escasez de dólares) a sus competidores del negocio de la disidencia en Cuba, que ahora aparecen como ineficaces, mientras patalean sin elegancia sólo para mantenerse a flote, con Vladimiro Roca y Martha Beatriz Roque a la cabeza del listado.


Sánchez integró el consejo de redacción de la revista “Consenso”, financiada desde el exterior y dirigida por Manuel Cuesta Moura. Pero se alejó de este personaje, dicen que por desavenencias más económicas que políticas, fortalecidas por el sueño del negocio propio, en un ambiente en que la notoriedad y la remuneración suelen ir de la mano. Yoani comulga y hace de caja de resonancia indirecta de los grupos “por la libertad en Cuba” pero no se ha interesado en formalizar su participación en ninguno, a diferencia de su marido, Reynaldo Escobar, quien si milita en ciertos núcleos de la contrarrevolución interna, según fuentes periodísticas cubanas.



Muchos cubanos ven a Yoani Sánchez como a una simple mercenaria más, reclutada para la guerra ideológica contra su país por los servicios especiales estadounidenses. En Internet existen más de 700 blogs sobre Cuba, poco o nada conocidos, pero sólo el suyo utiliza un elaborado lenguaje coloquial para narrar las desgracias de los cubanos. Y lo más relevante es cómo sus dueños reales se hicieron cargo del financiamiento y la promoción de los grandes medios de difusión que levantaron el fenómeno de “la valiente bloguera” que CNN en español suele entrevistar mientras carga bajo el brazo su costosa computadora portátil tipo laptop.



Bambalinas del “éxito”


La conversión en fenómeno fue cuidadosamente planeada y puesta en marcha por una maquinaria propagandística aceitada por los grandes poderes fácticos internacionales que manejan el mundo informativo contemporáneo. En abril de 2007 apareció el blog “Generación Y”, que a los cinco meses, apenas en octubre, capturó la atención del corresponsal en Cuba de la agencia británica Reuters, quien promovió el sitio en un cable que apareció en varios periódicos del mundo. A los dos meses de este primer empujón publicitario, The Wall Street Journal, el diario del mundo financiero estadounidense, le dedicó una página completa al blog con llamado en portada. Días más tarde, el 3 de enero 2008, el diario español El País, que es el mascarón de proa del poderoso grupo mediático transnacional Prisa, dedicó su contraportada a una entrevista a Yoani Sánchez.


En abril de 2008, a menos de un año de su aparición, el mismo diario El País le otorgó al blog el “Premio Ortega y Gasset”, que incluye 15 mil euros. Al mes siguiente, en mayo, la revista estadounidense Time, de Time Warner, el mismo grupo propietario de CNN, la designó entre “las 100 personas más influyentes del mundo” en la categoría “héroes y pioneros”. Al año de la aparición de su blog “Generación Y”, la Sánchez se codeaba con figuras del espectáculo como Brad Pitt, Angelina Jolie, Oprah Winfrey y Mia Farrow y políticos como George W. Bush, Evo Morales, Hu Jintao y el Dalai Lama.


El paso siguiente fue que en febrero del 2009 la Sánchez fue seleccionada entre “las 10 intelectuales más influyentes de Ibero América”, según un “estudio” de la revista Foreign Policy, editada por el Carnegie Endowment for International Peace (Fondo Carnegie para la Paz Internacional), un “tanque de pensamiento” (think tank) o centro de estudios privado dedicado a fortalecer la presencia de EEUU en la política internacional. Este ranking la ubicó en quinto lugar, sólo antecedida por Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Fidel Castro y el Nóbel José de Sousa Saramago. Por debajo de la cyber-disidente quedaron relegadas las figuras de intelectuales como Eduardo Galeano, Carlos Fuentes y Fernando Savater.



Por añadidura, la bloguera recibió a fines de 2008 el BOB categoría “mejor Weblog”, un premio internacional de la Deutsche Welle –la radio y TV alemana– que fue acordado por un jurado de doce periodistas, casualmente con un solo hispano parlante y entre ellos, una representante de Reporteros sin Fronteras, organización dedicada a combatir al sistema político de Cuba. Entre los patrocinadores del premio se encuentran transnacionales como Hewlett-Packard y la fabricante de teléfonos móviles HTC Corp., proveedora mundial de tecnología Windows/Mobile.


Los amigos… ¿de la CIA?


La propaganda del premio BOB (2) afirma que “la blogger cubana Yoani Sánchez logra describir con mucho esfuerzo cómo se vive el día a día en Cuba. Continuamente ha de enfrentarse a limitaciones que le impiden incluso leer su propio blog. Es como ella dice: una blogger a ciegas. Sus post son enviados por mail fuera de Cuba y son sus amigos los que los publican en el blog”. Uno se pregunta si esa buena gente que en definitiva hace el blog ¿son sus amigos… de la CIA?


La propaganda prosigue que “a pesar de estas dificultades, Yoani es una auténtica estrella de la blogósfera y mantiene el contacto con una enorme comunidad de internautas en todo el mundo”. Bueno, enseguida, le concedieron el premio del jurado del concurso Bitacoras.Com, de nuevo en España y en un certamen en que el premio se dirimió sin votación ni participación de los lectores y usuarios. En octubre de 2009 recibió una mención en el premio “María Moors Cabot”, que otorga la estadounidense Universidad de Columbia, considerado el galardón internacional de periodismo más antiguo y que incluye 15 mil dólares.



Ninguno de estos premios provino de colectivos sociales o votaciones populares. Siempre fueron otorgados a dedo por grandes grupos de medios de comunicación estadounidenses y españoles y patrocinados por grupos transnacionales.


Curiosamente, el sitio www.LaListaWIP.com, que selecciona los personajes más famosos en Internet, no toma en cuenta a la Sánchez ni siquiera entre las 100 personas más importantes de Cuba. Más curiosa todavía es la coincidencia de que este portal esté patrocinado por el grupo Prisa y el diario El País, a quienes nadie puede negar la condición de “espónsores” públicos de la bloguera. Y es que LaListaWip es un medidor estadístico automatizado que no puede inflar arbitrariamente el tan premiado blog, que tampoco figura entre los 100 primeros del mundo.



Pese a la campaña de premios 2008/2009, el “fenómeno de la bloguera” siguió siendo poco conocido. Tampoco aumentaron sus visitantes en el ciberespacio. Quizás la desesperación condujo a orquestar un hecho publicitario con paliza y falso secuestro “por presuntos agentes de la policía política”, que de paso ayudaría a la campaña sobre supuesta violación de los derechos humanos en Cuba. Así fue como el pasado 6 de noviembre se montó un espectáculo cuyos promotores no fueron capaces de acreditar con videos que permitieran probar las lesiones que asegura haber sufrido Yoani. Tampoco pudo demostrarlo cuando ella misma convocó a la prensa extranjera.


Pero el espaldarazo publicitario vino como “golpe periodístico” añadido a las 7 respuestas de Obama, aunque nadie sabrá nunca quien redactó las preguntas…

Oro, plata y minerales mexicanos preservan la hegemonía estadunidense


Nydia Egremi.
Contralínea. No. 158
22 de noviembre de 2009.


Montañas de tierra que filtran arsénico al suelo de las comunidades, presiones para que los ejidatarios vendan a precio bajísimo sus tierras a las trasnacionales mineras y una extracción masiva sin paralelo ilustran la forma en que Estados Unidos y las antiguas metrópolis europeas se abastecen de los minerales estratégicos, críticos y esenciales, necesarios para mantener su hegemonía. El gobierno de México otorga concesiones de muy largo plazo, que al final de su vigencia dejan como herencia tierras arrasadas, contaminación y problemas sociales entre las comunidades.


A diario, hora tras hora, las enormes excavadoras remueven toneladas de tierra que potentes explosivos sacaron a la luz; sus garras metálicas hurgan, gramo por gramo, el oro, la plata, el plomo, el zinc y otros metales en las minas de San Luis Potosí, Zacatecas, Chihuahua, Sonora, Chiapas y otras más que se explotan intensivamente en 26 estados de la república; sus vetas están destinadas a alimentar lo que el académico John Saxe Fernández denomina “la inclinación fagocitadora del actual capital monopólico”.


Y es que la extracción es de minerales que, al igual que los del subsuelo de África y Asia, son vitales para mantener la hegemonía estadunidense. En el segundo plano de esta imagen quedan poblados contaminados por la degradación de montañas de piedra con residuos de arsénico, que la lluvia filtra al subsuelo o el sol evapora. Al final, la contaminación afecta a los habitantes: se bebe o se respira.


Además de la contaminación, miles de personas son desalojadas por la creación de minas de alta tecnología. En el “mejor” de los casos, la tierra fue rematada a 200 pesos al mes por hectárea. La renta quedará congelada durante el tiempo que dure la concesión, la mayoría de las veces por más de cuatro décadas.


El mineral extraído, convertido en lingotes, viaja en contenedores por tierra hasta los puertos. Ahí se embarca hacia las matrices de las mineras trasnacionales a las que el gobierno federal les otorgó concesiones para operar en todo el país.


Sólo en 2008 se extrajeron del subsuelo mexicano 50 mil 365 toneladas de oro, equivalentes a 15 mil 698 millones 429 mil 400 pesos; la mayor parte de Aguascalientes. También de esa tierra se arrancaron del suelo 2 millones 668 mil 28 toneladas de plata. A cambio, el gobierno recibió 13 mil 972 millones 569 mil pesos, así como 397 mil 306 toneladas de zinc que se comerciaron por 8 mil 98 millones 713 mil 300 pesos.


En Sonora se extrajeron 46 mil 844 toneladas de wollastonita (necesario en la cerámica industrial y para recubrimientos) a cambio de 102 millones 437 mil 200 pesos, según el Anuario estadístico de la minería en México 2008 de la Secretaría de Economía (SE).


Simultáneamente se extraen toneladas de barita (de la que México es séptimo productor mundial), azufre (décimo sexto productor), celestita (tercer lugar mundial), plomo (quinto lugar), molibdeno (sexto lugar), fierro (décimo quinto), cadmio, antimonio, perlita, fosforita y diatomita, entre otros. Algunos son “estratégicos”, pues el importador, en este caso Estados Unidos, depende de ellos para mantener su hegemonía: los minerales están vinculados al interés militar e industrial de ese país.


Otros son minerales “críticos”, por su bajo o nulo grado de sustitución para las aplicaciones a que se destinan, como el titanio, el niobio y las “tierras raras” (lantano, lutecio, bastnasita y loparita, entre otros) que se emplean en electrónica y dispositivos para misiles o materiales stealth (que no detectan los radares); y quedan los minerales “esenciales”, muy apreciados porque son fundamentales para la industria y cuya oferta es suficiente, describe Gian Carlo Delgado, economista especialista en ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).


México, reserva de recursos


Gian Carlo dice que es precisamente esa necesidad de los países desarrollados, particularmente Estados Unidos, por abastecerse de los recursos naturales que le son vitales, lo que está detrás del furorexcavador que protagonizan las empresas mineras trasnacionales en México.


“América Latina no es el traspatio de Estados Unidos, sino su reserva de recursos minerales estratégicos, críticos y esenciales que le permiten preservar su hegemonía. Este escenario permite comprender el alcance de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte (ASPAN)”, firmada por México, Canadá y Estados Unidos para respaldar la presencia de cientos de empresas mineras canadienses y estadounidenses.


Saxe Fernández, coordinador del programa “El mundo en el siglo XXI” del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades de la UNAM, revela en su estudio América Latina: ¿reserva estratégica de Estados Unidos? (2009) que en 1980, el general Alton D Slay, entonces a cargo del Comando de Sistemas de la Fuerza Aérea, advirtió al congreso de su país que la dependencia de las importaciones petroleras no sólo presentaba serios problemas para Estados Unidos, sino también la carencia de al menos 40 minerales “esenciales para una defensa adecuada y una economía fuerte”. Entonces, Alton recordó que la superpotencia importaba más de la mitad de 20 minerales esenciales para preservar su hegemonía.


Antes de que se hiciera pública esa advertencia sobre su vulnerabilidad en minerales, Estados Unidos había emitido, en 1979, la Ley de Almacenamiento, que logró almacenar sus reservas de ciertos materiales estratégicos obtenidos de todas las latitudes del planeta.


Apunta Delgado Ramos que la ley establecía que, “además de los proveedores estadunidenses, sólo los proveedores canadienses y mexicanos son confiables. Al leer ese texto, vemos clara la variable de la ASPAN: procurar a la potencia hegemónica, pues el discurso prevaleciente en esa alianza es el de la competitividad de América del Norte, que pasa por el abastecimiento de energía y de los recursos que le son vitales”, sin importar el desarrollo de las comunidades a las que se les expropió su riqueza natural, explica el investigador.


Esa búsqueda por minerales se orienta hacia América Latina por ser una zona rica en recursos, poco explorada con las nuevas tecnologías para la minería, señala. Estima que a la par de la exploración y explotación intensiva de la minería vienen los nuevos procesos químicos de explotación sumados a los explosivos, así como el uso de excavadoras y yukles para excavar más rápido y mover más toneladas de tierra cuya riqueza interior será transportada por los sistemas multimodales.


“Lo que ahora cambió es el gran costo ambiental que deja ese tipo de tecnología minera”. Delgado Ramos agrega que para extraer oro –que ahora alcanza su nivel de precios más alto en la historia– y plata, las mineras utilizan técnicas que permiten sacar concentraciones muy bajas –hasta 0.5 gramos por ciento–, como ocurre en la mina Cerro San Pedro, en San Luis Potosí, donde remueven hasta 20 toneladas de tierra.


Esas montañas de tierra y piedra triturada representan “una locura en términos de impactos ambientales y sociales”: el desalojo de grandes cantidades de materiales que más tarde (unos 40 años, cuando concluya el plazo de las concesiones) se regresarán a sus antiguos dueños, quienes sólo recibirán cráteres.


Así ocurrió en la mina de plomo, plata y zinc del Grupo Condumex, llamada Real de Ángeles, y que ya terminó de funcionar, pero es muy inestable y sus desechos se esparcen en cientos de hectáreas con tierras inservibles, cianurizadas. Gian Carlo Delgado explica que, en entrevistas, los campesinos locales expresaron que antes de la llegada de la minera ésa era una zona agrícola y ganadera; sin embargo, al acabar el proceso minero sólo quedaron comunidades destrozadas.


Situación similar se presentará en el valle de Mazapil, Zacatecas, que será la mina de oro a cielo abierto más grande de América Latina (operada por la canadiense Goldcorp). Ahí, se está rascando el cerro para extraer el mineral. Al separar la tierra que las escavadoras tiran a un lado, cuando llueve, los sulfatos de ese material se filtran hacia el agua; esto no sucedería si fuera un deslave natural, porque el cerro se está fragmentando. Desde las autopistas, ese material se ve como arena, pero son los desechos.


Además del daño ambiental que dejan las mineras, quedan graves problemas sociales originados por la presión que ejercen los tres niveles de gobierno entre los habitantes de estas zonas para que permitan la instalación de las empresas mineras en su región. La venta de la tierra tiene que ver con el interés del Consejo Ejidal. “Muchas veces, la gente acepta cosas que no sabe cuando firma”, como ocurre en Mazapil: las empresas llegan con dinero en efectivo (para las gentes representa una fortuna) y la ambición corre. En las regiones mineras, muchos se endeudaron por el atractivo que representaba el auge minero; incluso, quienes habían salido de la comunidad regresan a vender su tierra y pactan con los mineros.


Ese tipo de conflicto es visible en el caso de la mina de Ocampo, manejada por Gammon Lake Resources, que extrae oro y plata. Cuando Gian Carlo Delgado visitó esa comunidad, encontró que la minera no quería pagar la electricidad del poblado, por lo que el presidente municipal les negó el permiso de usar explosivos hasta que aceptaran. Otro problema social paralelo a la disputa por la tierra es el auge de la prostitución protagonizada por las “brillositas”, como despectivamente les llaman las mujeres de la zona; este proceso acompaña a la inicial derrama económica y se hermana con la ruptura familiar; además, sobrevienen el alcoholismo y el abandono de empleos.


Minería, para qué


En El impacto del sector externo en la minería mexicana (1980-2000), en junio de 2001, Arturo Burnes Ortiz, docente e investigador de la Unidad Académica de Economía de la Universidad Autónoma de Zacatecas, explicaba que la minería es una actividad que nunca, en toda su historia, de la colonia a la globalización contemporánea, ha podido desligarse del factor externo: “en la contienda mercantilista primero e imperialista después, por la apropiación de los recursos naturales de nuestros países latinoamericanos, como de las políticas específicas provenientes del bloque de poder que prevalece en cada momento histórico y en cada modalidad de desarrollo”.


Esa influencia del sector externo, ahora con las inversiones en la exploración minera por parte de las trasnacionales, plantea el dilema: “Hacer minería sí, pero con qué medios y para qué”, dice Gian Carlo Delgado. Observa que lo que tenemos actualmente es un consumo creciente de los países metropolitanos de esos recursos, como Estados Unidos. Con un consumo creciente de este material, demuestra la dependencia estadunidense de esos materiales.


Tan sólo en 1980, Estados Unidos dependía al ciento por ciento de cuatro minerales; en 1992 pasó a ocho y en 2008 aumentó su dependencia a 18 minerales. Atrás de esa dependencia, subrayan Saxe Fernández y Delgado Ramos, está la defensa de la hegemonía estadunidense: desplegar sus fuerzas armadas en América Latina y África para asegurarse el abasto de esos materiales que le son fundamentales. La citada Ley de Almacenamiento de Estados Unidos tuvo un ajuste en 1991 para agregar como fuente confiable de recursos a los países de la Cuenca del Caribe. Esa zona es rica en minerales, como el cobalto cubano, “que por el bloqueo les presenta un problema”, pero ahí está el 60 por ciento de las mineras que operan en México y que son canadienses, aliadas de Estados Unidos.


“Esto da un panorama claro de cómo la minería en México es un negocio rentable para ellos, y cómo Estados Unidos piensa en esta zona como su reserva estratégica”, reitera el investigador. La dependencia estadunidense de minerales es crítica en bauxita y alumina, que importan al ciento por ciento; en 2008, importó 2 millones 600 mil toneladas de ese material desde Jamaica, 31 por ciento; 9 por ciento de Brasil; 12 por ciento de Guyana; y el cobre que es otro material sustantivo para su industria.


A su vez, el estudio de Saxe Fernández cita que el Departamento de Energía estadunidense, según la versión no clasificada del documento United States command strategy 2016, que presentó el Comando Sur del Pentágono, advertía que “tres naciones, Canadá, México y Venezuela, forman parte del grupo de los cuatro suministradores principales de energía para Estados Unidos. Los tres están ubicados dentro del hemisferio occidental”. Además, la Coalition for Affordable and Reliable Energy previno que, en las próximas dos décadas, Estados Unidos requerirá 31 por ciento más producción de petróleo, 62 por ciento más de gas natural, y América Latina se perfilaba como un líder mundial energético con sus vastas reservas estratégicas y minerales, con lo que esa vulnerabilidad se reduciría teniendo el acceso libre a ese potencial.


Ese escenario explicaría la rivalidad de Estados Unidos con Venezuela, cuyo gobierno, en agosto de 2006, anunció en voz de Eduardo Vera Flores, viceministro de Minas del Ministerio de Industrias Básicas y Minería, que se reservaría el uso y manejo de materiales estratégicos “por ser los que satisfacen las necesidades militares, industriales y civiles esenciales de un país”. Esos recursos son: carbones, serpentinita, fosfatos, grafito, barita, caliza, caolín, carbonatita, feldespato, yeso, cuarzo y tierras raras.


China es el país que mayores reservas tiene de tierras raras, lo que explica la pugna geopolítica que libran ese país y Estados Unidos a nivel global. Un artículo del profesor Silvio Baró, del Centro Cubano de Estudios de África y Medio Oriente, indica que África debe ser considerada como un notable reservorio de gran cantidad de minerales y metales: oro, minerales del grupo del platino, diamantes, uranio, manganeso, cromo, níquel, bauxita y cobalto. Para algunos economistas, ese continente alberga aproximadamente el 30 por ciento de las reservas de minerales y metales aún sin explotar, por lo que la creación del Africom –brazo militar estadunidense en esa región que hermana al Comando del Norte y al Comando del Sur– está apoyada por las trasnacionales estadunidenses Exxon Mobil, Chevron, Maraton Oil, Amerada Hess y Ocean Energy, que poseen las tecnologías, financiamiento y especialistas para extraer esas riquezas del subsuelo.




“Prometedor”, el saqueo de minerales en México: Economía.


La secretaría responsable de fortalecer la economía del país y contribuir a su crecimiento confiere a las mineras trasnacionales el rol de detonar un futuro prometedor para el país. En contraste, la industria extractiva no ha generado los mecanismos de desarrollo necesarios, como se observa en las 26 entidades en las que la minería es la principal actividad; en todas ellas, la pobreza y las bajas tasas de empleo son evidentes.


Información pública en el sitio web de la Secretaría de Economía (SE) describe que la minería se ha convertido en un “motor para el desarrollo de la economía nacional”. Actualmente, dice, las acciones del gobierno, combinadas con el potencial minero reconocido a nivel mundial, deparan “un futuro prometedor en cuestión de mejora para la industria, para la inversión y más y mejores empleos. Para que vivamos mejor”.


La dependencia indica que el sector minero contribuyó a la “conservación y generación de más de 290 mil empleos el año pasado”. Tan sólo en el primer mes de 2008 se reportó la creación de 5 mil 600 empleos, aunque explica que, después de cuatro años consecutivos de incremento en los niveles de empleo, durante 2008 se registró una caída del 0.8 por ciento anual, “reflejando el fin del auge en el sector”.


No obstante, la SE añade que el potencial geológico del subsuelo de México cuenta con un “escenario favorable”, pues actualmente México es el país con mayor potencial minero del mundo, sobre todo en extracción de plata, cobre y oro.


De acuerdo con las estadísticas –actualizadas a junio de 2009– sobre exploración minera que proporciona la Dirección General de Promoción Minera a través de la Dirección de Promoción de Proyectos, las empresas con capital extranjero en la industria minera provienen de los cinco continentes. Son, según los datos oficiales, 14 países los que “tradicionalmente” han tenido, como México, una amplia experiencia en la industria minero-metalúrgica y de exploración de minerales que están expandiendo su desarrollo y así satisfacen la demanda mundial de metales.


El Resultado del análisis de la información obtenida sobre las empresas con capital extranjero que invierten en la minería, de la SE, refiere que existen 263 empresas con capital extranjero operando actualmente en el país, y manejan un portafolio de 677 proyectos en total. De ese universo de empresas, 198 tienen sus oficinas centrales en Canadá (que equivale al 75 por ciento), 39 en Estados Unidos (15 por ciento), siete en el Reino Unido (3 por ciento), cinco en Australia (2 por ciento), tres en Japón (1 por ciento), China y Corea cerca del 1 por ciento, con dos empresas cada una, y Suiza, Luxemburgo, Chile, India, Italia, Holanda y Perú figuran con una empresa respectivamente.


Las actividades extractivas de esas firmas internacionales se despliegan por todo el territorio mexicano a lo largo de 26 estados: Sonora, 163 empresas; Chihuahua, 101; Durango y Sinaloa, 73 empresas, respectivamente; Zacatecas, 50; Jalisco, 41; Oaxaca, 32; Baja California, Nayarit y Guerrero, 15 empresas por estado; Guanajuato, 11; Michoacán y San Luis Potosí, 12 cada uno; Chiapas, nueve; Coahuila, ocho; Estado de México, Baja California Sur y Colima, siete, respectivamente; Puebla, seis; Nuevo León y Querétaro, cinco por entidad; Hidalgo, tres; Morelos, Tamaulipas y Veracruz, dos.


Del total de proyectos operados por empresas con capital extranjero en México, unas 621, el 85.38 por ciento, están en la fase de exploración (578); el 8.27 por ciento ya está en producción; 15 proyectos, en etapa de desarrollo, que representan el 2.22 por ciento, y 28 proyectos, que representan el 4.14 por ciento, en postergación (o stand by), para su posterior activación hasta que sea “financieramente razonable”.


Metales preciosos


La información de la SE indica que “aproximadamente” 434 de esos proyectos mineros están asociados con metales preciosos, oro y plata, que corresponden al 64 por ciento; 122 son polimetálicos (18 por ciento); 88 están asociados al cobre (13 por ciento); 23 al hierro (3 por ciento); y 10 proyectos a metales y materiales como germanio, cobalto, titanio, molibdeno, bismuto, antimonio, niquel, tungsteno, zeolita-chabazita, barita, pórfidos, wollastonita, roca fosfórica (2 por ciento). Sin embargo, señala la dependencia, en la mayoría de los casos, estos minerales son considerados como subproductos o asociados con los minerales metálicos.


En el rubro de inversión minera, la SE afirma que en el periodo de enero a agosto de 2009 “se ubicó en 1 mil 819 millones de dólares”, lo que significa 16.6 por ciento menos que la registrada en igual periodo de 2008.


Por su parte, el Anuario estadístico de la minería mexicana 2008 de la SE, cuya responsabilidad editorial corrió a cargo de la Coordinación General de Minería, la Dirección General de Minas y la Dirección General de Promoción Minera, explica que este sector acumuló dos años con variaciones anuales negativas; “evolución que se originó de la combinación de una acentuada disminución de la minería petrolera”, en respuesta a un volumen decreciente en la extracción del crudo, así como de incrementos modestos de la minería no petrolera, sector que “registró un crecimiento de 1.5 por ciento en 2008”; aunque en el último trimestre registró una tasa negativa de crecimiento en el Producto Interno Bruto debido a la recesión.


Este documento informativo agrega que el valor a precios corrientes de la producción de la minería mexicana ampliada alcanzó los 117.84 mil millones de pesos, monto que representó un incremento de 2.3 por ciento en relación con el año anterior. La inversión en el sector alcanzó un monto total de 3 mil 656 millones de dólares, cifra superior en 69.6 por ciento a 2007.




Tomado del Blog de Gian Carlo Delgado, Doctor en Economía Ecológica y Gestión Ambiental.

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