¿Qué significa ser un escritor hoy?

Normalmente, cuando pensamos en un escritor, pensamos en una persona que no solamente se va a dedicar con amor y pasión a hacer literatura, sino en alguien que además va a poseer una conciencia política por medio de la cual será capaz de ejercer una crítica sin cortapisas ante los sucesos más abominables, más mezquinos o más mediocres que se susciten a su alrededor.
 

Sin embargo, como la propia experiencia nos lo muestra, no necesariamente siempre es el caso. Los escritores no solamente no están siempre capacitados para ejercer esa crítica por más que sepan recitar los mejores poemas de Góngora, o por mucho que posean un bagaje lingüístico sutil, elevado e inclusive preciso, si se llegara a dar el caso, para exponer sus temas, sino que, incluso, muchas de las veces los escritores suelen ser precisamente los más torpes para ejercer esa conciencia y alzarse como voz de una generación necesitada de estandartes.
 

¿Por qué? Porque creo que muchas de las cualidades de las que tiene que estar dotado un escritor para sobrevivir en el mundo de la venta de libros, lo convierten casi necesariamente en un personaje servil, hiperflexible y dispuesto la mayoría de las veces a ceder posiciones ideológicas de radical importancia para su constitución y autonomía como persona, o en un monigote dispuesto a infinidad de cosas con tal de no perder su categoría, sus prebendas y su status de escritor.
 

Hay, por supuesto, algunos contraejemplos que nos demuestran lo contrario, pero esos contraejemplos suelen ser más bien la excepción que confirma la regla.

Excepciones que nos hacen pensar que los escritores suelen ser personas tan comunes, tan llenas de defectos o tan estúpidas como cualquiera de nosotros.

Excepciones que además nos enseñan que los mejores escritores no necesariamente son los más originales, ni los que mejor escriben ni los que mayor conciencia crítica poseen, sino más bien, los que más publican, los que venden más libros o los que más premios ganan, condiciones que desde mi punto de vista son indispensables para sobrevivir como escritor en un mundo inequívocamente corrupto, como suele ser en la actualidad el mundo de las editoriales.

Un ambiente regido, más bien, la mayoría de las veces, por un criterio economicista o de ventas que por un criterio fundamentalmente no mercantilista, no utilitario y mucho menos pragmático a la hora de elegir sus materiales pero muy pocas veces, en cambio, como idealmente las personas desearíamos, un recinto positivamente centrado en la creatividad, en el arte o en la autosublimación de la individualidad de cada ser humano. Un criterio que obliga, y que permite, que pelafustanes como Arturo Pérez Reverte, por citar un ejemplo, sea hoy considerado un escritor de renombre.

Y es que, obviamente, al editor de Reverte le importa un pepino que este señor sea el rey del facsímil si va a vender millones de libros como, de hecho, este señor vende y si, además, como en este caso sucede, el escritor en cuestión habrá de tener el plus de tener opiniones ideológicas cercanas a los centros de poder que controlan a las editoriales.

He aquí, creo, entonces, en donde encuentro casi siempre abominable que los escritores contemporáneos utilicen el sufrimiento, el dolor, la ética, el hambre o la enfermedad como temas de sus escritos, porque casi ninguno de dichos escritores no es en el fondo alguien que no contribuya con sus acciones a la perpetuación de estos males.

En este sentido, me parece que casi todos los escritores mexicanos de mi generación son personas sumamente hipócritas. No solo por su incapacidad para esconder que les interesa la fama, sino particularmente porque es muy difícil encontrar hoy día a un escritor mexicano de mi generación que no utilice el dolor o los conflictos políticos presentes como material para sus escritos (como un arma utilitaria más bien) pero no porque realmente les interese el dolor, la desgracia o el sufrimiento de sus coetáneos, puesto que, como se demostrará más adelante, cuando tienen voz en los medios y hablan del dolor, o bien implica que su voz es la de un escritor sumamente pragmático, o bien implica que todos sus movimientos y sus razonamientos como escritor están conectados a los de algún grupo de poder que en su momento sabrá sacar provecho de las cualidades de su escritor para llevar agua a su molino, o bien implica que, como en la actualidad está sucediendo con las decenas de escritoras que está fabricando Letras Libres en base a la cultura del fraude, se trata de simples personas que se dedican al facsímil y de quienes, como en el caso particular de Avelina Lésper, estaré hablando en el blog en los próximos días.
Bueno, continúo, tal y como lo prometí, con las denuncias relativas al acoso y al plagio de mis obras del grupo de psicópatas ya archinombrados de los que he estado hablando en los posts más recientes de mis respectivos blogs.

Había comentado en particular que iba a escribir la presente crónica en la que me dedico a señalar los plagios que una supuesta crítica de arte que escribe para Letras Libres, a la que se le adjudica el nombre de Avelina Lésper y quien pareciera ser una reciente adquisición en los medios culturales tradicionales mexicanos, se ha dedicado a hacer de mis textos a través de su blog.
Pero, para entrar en materia, vayamos al grano.

Lo que haré en primer lugar es presentar el texto en cuestión que en específico muestra estos plagios. Hay, por supuesto, otros plagios. Muchísimos más plagios en realidad. Diría de hecho que nada de lo que tiene escrito en su blog no carece de la influencia de algún texto mío, no es algo a lo que no pueda llamársele plagio o algo que no haya sido tomado de mis textos (con variadas paráfrasis y botillería en el medio para disimular el plagio) para luego construir su papelito. 

Pero, bueno, dejémonos de palabrería e introducciones cansinas y vayamos al grano.

Se trata de un texto poético de mi autoría, intitulado “Nuevos inmortales”, el cual escribí hacia principios de 2011 y que fue publicado asimismo en éste, mi lugar, La ciudad de Eleutheria, mi blog, en aquel entonces.

“Nuevos Inmortales”

Navegantes van díscordos por las playas del desierto. No miran al Sol, no ven ya el Sol.
Ven la noche, las estrellas guiarles.

Sus cabezas son estrellas. La luz de las estrellas que en proyección oblonga cae a Tierra. Cada puntito, alguna intersección con el plano terrestre: allí comienzan sus cabezas que, requiriendo de más de dos parámetros para ser descritas, forman un todo tridimensional.

Y van que montan sus barcos. En las dunas ondulantes que son la nueva agua. Desértica como la leche en que nadan pececillos nacarados.

Azul cobalto lleno de luz es el nuevo cielo, con el color azul con el que brillan los pixeles. Sus pelos crespos y engomados, y cuerpos esbeltos cuyas tilicas piernas son, empero, zancos y pies y anclas; como argonautas que ya no buscan a su dios.

Y los suyos ojos con forma de almendra o fusiformes como selacios o glaucos. Es decir, peces esmeralda que hechos carne humana miran con la espesura de sus suyos ojos a la infinidad que se otea desde este mar de polvo.

Absolutamente negros –sus ojos– porque están llenos del todo, es decir, contienen al todo: todo. No vacíos, no vacuos, y por eso no albos. Negros que es el color de todo lo que llena al espacio que debe ser de cuatro dimensiones o más. Entonces el espacio bien podría estar lleno por un hipercubo y sus ojos de almendra requerir de una componente más para contener completo al universo.

Y aun sin saber bien a bien qué miran, uno sabe que miran con ternura, que suspiran con ternura, que cogen el timón con absoluta ternura porque el tacto es la continuación del ser en otros y en otras cosas. Extensión del cuerpo que busca salirse de sí mismo, no para sí mismo, sí para otros, para darse.

No se podría decir que surcan al aire, más bien zigzaguean dentro de él y de la arena que se transmuta en agua cuando lloran, cuando la sangre caliente de sus cuerpos cobra víctimas en su vecindad y hacen del sólido líquido aunque bien que podría ser plasma.

Y en el exterior, en esa intemperie, está también su interior y sus paredes adornadas con pinturas que parecen arte rupestre pero es más bien arte moderno, mezcla de bajos tristes, arpas no entonadas que parecen arpón dentro de la fragata y, de hecho, se tocan como arpón para emitir sonidos musicales, notas, pavanas.

No sé por qué estiran sus brazos; les gusta mantenerlos rectos tal vez para presumir que su languidez sólo tiene parangón con sus piernas. Escuadras forman al doblar sus brazos y al plegarse por la mitad y agacharse: como una curva dragón de algún orden que se elabora con dobleces de papel. Son también de los que piensan que encorvarse sin donaires –prescindiendo de ángulos rectos– les hace ver ridículos, pero no porque lo sean, porque se sienten así.

Y el azul que todo lo cubre y que se mezcla con el color trigo de esa mar bravata de agua cascada que es como una tabla de surf transportando a estos marinos del suelo al cielo, del desierto a las estrellas.

Ya no hablan y no porque sea como el caso de aquél cuya voz se convirtió en sordina, sino porque ahora se comunican mirando, con esa actitud cautivadoramente tierna, suave, la que ya conté líneas arriba.

Me faltan palabras y párrafos para contarla mejor. No tiene caso, no puede decirse, es inefable y sin cifrado. No admite rótulos.

Y sus pelos crespos tienen algo de protagonismo en esto, como si hablaran, como si fueran un dato, algo que dice que ya no es importante la apariencia.

Calor y agua; brisa, bruma ligera, estrellas, el día noctámbulo que se entrega a la noche, que bebe de ella para amar a estos nuevos inmortales.

Muestro ahora a continuación el fragmento en específico de uno de los post de esta cretina que está tomando clara inspiración de mi texto y al cual sin duda alguna no es posible llamar de otra manera que no sea con el nombre de plagio, imitación, copia, pastiche, dúplica, calco, reproducción, facsímil, etcétera.

He aquí el o los fragmentos:

“Ocupados en distintos asuntos, obligados a resolverlos en ese instante, brincan a la mesa, se sientan encima del teclado, dirigen el mouse de la computadora, escribiendo un misterioso aforismo.”
“En las entrevistas siempre tienen algo que decir, maúllan participando en el momento más polémico de la conversación aportando desconcierto…”

“Ahuyentan a la soledad, a la tristeza y a las plagas que merodean una casa, limpian de dolor el alma y con su mirada nos dicen que son fieles, vigilantes y protectores. Contemplan por las ventanas añorando el espacio, ven pasar a los pájaros, y mientras beben un poco de leche o se saborean un plato de crema, con el movimiento de la cola nos dicen que aún son salvajes. En el desayuno compartimos un poquito de pan, en la cena adoran la avena o una hoja de espinaca, nos hacen sentir que les gusta lo que hacemos, que viven nuestro presente en completa entrega, que no escatiman su presencia. Ven llegar a la noche con sus ojos brillantes, y se trasforman, recuperan su leyenda, se mitifican en el interminable abismo de los seños, y calientan el regazo, duermen con su pausada respiración, y nos abrazan y nos dicen: somos solitarios en compañía.”

Y un par más:

“En una demostración de la inestabilidad de la materia tienen la capacidad de desaparecer, buscarlos es una misión de psíquicos y magos, capaces de ver fantasmas y espíritus, y una vez agotados los recursos de la investigación, ¡zaz! aparecen con paso silencioso, y mira alrededor preguntándose qué interrumpió su paseo. Impacientes, no les gusta posar para pintores, obligan a que la memoria y la observación trabajen, susceptibles detectan cuando los miran y se mueven de inmediato (…) los retrataron en movimiento o dormidos que es la única forma de que estén quietos.”

“con obsesión lo cuidan, se hacen largas toilettes, baños delicados y profundos.”

Estos fragmentos forman parte de un texto que publicó esta diletante de la agrupación Letras Libres en su blog personal, bajo el nombre, Los gatos, el día 11 de julio de 2018 y, al cual, cualquiera que tenga Internet y un navegador, podrá acceder sin mayor problema.

Los fragmentos aquí presentados, además, están escritos bajo la influencia de otros textos míos, como casualmente mi escrito, Adelaida, o bajo otros variados textos, además de ser claro para mí, como escritora y creadora de los mismos, que se está utilizando mi lenguaje al producirlos o planificarlos y durante su confección.

Para cualquier experto en literatura y lengua, bastaría con pasearse por mi blog para comprobar esto que yo afirmo.

Obviamente, y en el contexto del acoso, monitoreo y del espionaje que se ha hecho de mi persona desde hace ya varios años, lo cual incluye el plagio, y del que he escrito ad nauseam en el blog, debe entenderse que estos plagios son parte de una fabricación y, para ser más exactos, del conjunto de fabricaciones que he estado denunciando los últimos meses en @Scarbo__, mi perfil en twitter.

Así pues, y como parte de esta elaboración, es natural que quien entre al blog de esta charlatana descubra que sus primeros escritos datan, supuestamente, de diciembre de 2008, es decir, del mismo año en el que la publicación de los míos hiciera aparición en la blogósfera, y que por consiguiente, ese hipotético navegador descubra, entonces, bajo esa hipótesis, que el estilo de escribir de esta crítica ya habría sido así desde entonces y que, ¿cómo entonces podría plagiarme?, ¿cómo me atrevo a acusarle?

Bien, ese incrédulo navegador que de manera harto razonable podría objetar dicha cosa, lo que no puede negar en cambio es que el texto que estoy mostrando, que es posterior a mi escrito, es un plagio de este último. Tampoco puede objetar mucho en contra de las múltiples acusaciones que recaen y han recaído sobre esta mafia. De las cuales la más célebre quizá sea la de Sabina Berman, pero sobre la cual elijo no hablar y ante la cual siento cierta suspicacia puesto que, como ya había comentado en este escrito, me parece que forma parte integrante de esta representación, o de este intento de este grupo cultural corrupto por construir una cultura y una manera de hacer crítica, análisis político y literatura, basados en los míos, formas y maneras que no existían en la esfera pública, ni en dichos medios infestados de porquería, hasta antes de 2013 —salvo notables excepciones— , que es cuando de manera sistemática esta mafia y sus ghostwriters empezaron a plagiarme.

Lo cual, por cierto, ha implicado una construcción cuidadosa y casi una edificación, diría, de un maderamen monumental de feministas y comentaristas que infestan la red, escriben, opinan, analizan, protestan, hablan, sienten y enjuician, bajo el mismo tono, con el mismo lenguaje, los mismos esquemas y formatos con los que yo lo había venido haciendo no solo aquí, en mi blog, desde hace varios años sino, más significativo, en mi perfil privado en facebook, al cual esta gentuza tuvo acceso por la vía de la psicópata que acosa y que plagia, a partir de 2012, por las causas ya narradas, y quien es una de las principales ejecutoras de estos textos, pastiches, reproducciones, mercachifles, cuerpos famélicos producidos en la hambruna o como se les quiera llamar.

Tampoco podrá negar este eventual e hipotético navegante de la web que, si escuchara hablar a Avelina Lésper, no se corresponde en lo absoluto su alocución verbal en televisión con el cuidadoso lenguaje que parece emplear al escribir sus artículos. ¿Por qué? Simple, porque no es ella quien los escribe, sí, se los escriben más bien.  

O es esa mi hipótesis basada en todos los argumentos que presento en esto post y en posts pasados.

Con lo cual, Avelina Lésper junto a otras figurillas que iré denunciando oportunamente en este y en mi otro espacio, se vienen a constituir en algo así como en un Milli Vanilli versión hispana del establecimiento mediático y cultural de nuestro país, en el cual Avelina, junto a las otras personas, ponen la cara, sonríen, posan para el público, pero soy yo, o más bien, los contenidos de Eleutheria o el lenguaje en el mismo, quienes ponen el discernimiento, el cerebro, la creatividad, la inventiva o como quiera llamársela, aunque, por supuesto, bajo la mediación del conjunto de psicópatas que se dedican a plagiar mi obra, a utilizarla, manosearla, ensuciarla, maltratarla, demeritarla y a quitarle su valor aurático con sus reproducciones fallidas y, peor aún, que es lo que finalmente me preocupa, a instrumentalizarla y a politizarla con fines completamente aviesos, utilitarios y pragmáticos, por decirlo con muy poca locuacidad.

Una muestra de hecho de ello es el siguiente tuit que la psicópata publicó en una de sus múltiples cuentas fake en twitter y del que por fortuna guardé copia cuando descubrí que en el mismo, además de haber un homenaje a las frase “sus tilicas piernas” de Nuevos inmortales, o una paráfrasis, hay una manera de escribir o una frase muy usual de mi lenguaje, que conozco a la perfección y utilizo a menudo, como se aprecia en la siguiente imagen, por no hablar de en general todos los plagios que descubrí en este perfil.

Perfil fake en el que descubrí no solo este, sino muchos plagios a mis textos y muy feos, por cierto, y de mal gusto.
Con lo cual, sí, por supuesto, pienso que es la psicópata que plagia y acosa la que hizo de ghostwriter para escribirle el texto a Avelina, en donde para mí es muy claro cómo aparece en cada una de sus reproducciones esta especie de devoción que experimenta, en este específico caso, hacia este texto mío, mezclada con odio, encono, codicia, envidia, miseria, y sordidez, y que también es palpable en este tuit que muestro.

La probabilidad, por lo demás, de que esta situación sea cierta es directamente proporcional al número de palabras que utilizan de mi lenguaje en cada uno de estos dos facsímiles, el post de Avelina y el tuit en cuestión — o más bien, los perfiles en twitter y los posts de Avelina —, palabras que para mí no son solo objetos cuantificables, sino hechos o pruebas evidentes de este modo de conducirse cuando poso mis ojos sobre ellos y descubro el plagio, la influencia y la imitación.

Lo cual no debería de suceder en lo absoluto en nuestra época si se toma en cuenta que una conducta así muestra una completa falta de ética y, como leí por ahí, una completa falta de competencia.

Véase cómo Avelina Lésper no es ni siquiera capaz de articular una idea coherente por sí misma en una simple entrevista.


De este plagio en particular de Avelina me pude dar cuenta desde mediados o a principios de mayo, si no recuerdo mal, gracias a que navegaba este post de la analista Pilar Baselga y desde entonces tuve a bien ponerme a comentar mi hallazgo (o más bien a mal), tanto con mis familiares y allegados, como con la persona importante en mi vida y mi terapeuta, comunicándoles más o menos estas mismas impresiones que he plasmado hasta ahora en el presente escrito.

¿Por qué tener a mal? Porque, como ya he indicado, esta agrupación tiene mucho poder y mucho dinero, mantiene un monitoreo permanente sobre mis actividades, conoce mis comunicaciones de pé a pá, y sabe que yo ya sé que están haciendo esto, y saben, también, que yo ya había dicho y anunciando a mis cercanos que esta vez, a diferencia de las otras, lo denunciaría, lo exhibiría, lo expondría y lo evidenciaría en mi blog como lo estoy haciendo ahora, y como seguiré haciéndolo aun cuando la tarea, de entrada, pueda parecer vacua o titánica.

Y tienen conocimiento asimismo de todo lo que yo piense hacer respecto a las lesivas e insanas intenciones que mantienen en todo momento hacia mis escritos y hacia mi actividad intelectual, lo cual significa entre otras cosas que actúan siempre un paso adelante de mi propia planificación y que no dudaría que para estos momentos ya tengan publicado en ese mismo espacio de Avelina, o en alguno otro, un texto anterior al mío con el mismo tono de Nuevos inmortales a modo de descargar entonces, por medio de esa artimaña, responsabilidad sobre Avelina, al mismo tiempo que desacreditar y descartar por ende que mi denuncia sea verdadera.

Por otra parte, tampoco se puede refutar gran cosa contra otras acusaciones de plagio que en paralelo se han cernido, también, sobre esta mafia, como en particular, una que me tocó presenciar cuando a través de mi cuenta en facebook me percaté gracias a Patricia Damiano, quien era uno de mis contactos, cómo un creador argentino se quejaba amargamente de la revista de esta agrupación y posteaba en el muro algo así como, “oigan, no sé si sea yo el que se lo está imaginando, pero creo que se publicó en una revista mexicana, llamada Letras Libres, un texto que es muy parecido a algo que escribí y que publiqué en mi blog, tal o cual día”; es decir, cómo, en corto, me tocó ver esta bochornosa acusación contra la actividad cultural de dicha asociación, acusación, por cierto, que en México, pareciera, no es la excepción, sino la regla.

Recuerdo que el hombre incluso comentó que protestaría enérgicamente y pediría que se retirara del perfil web de la revista el texto mencionado. No supe lo que pasó, no supe si el hombre continuó con su denuncia ni supe si retiraron el artículo o columna en cuestión, o tal vez no lo recuerdo, pero lo que sí recuerdo es que para esos tiempos yo ya sabía que me plagiaban (incluso Avelina Lésper o que a Avelina se le atribuían textos que estaban basados en los míos, en mis temas, en obsesiones estéticas y en mis lecturas), yo ya era objeto para ese entonces de un intenso proceso de acoso por la psicópata mencionada y ya pululaban varias de estas cuentas fake en donde también aparecían varias de mis alocuciones, ideas, frases, fragmentos, escritos, maneras de escribir, discursos, etc., adjudicados a otras personas, que no son ni serán más que perfiles falsos, razón por la cual, recuerdo, sentí internamente una enorme solidaridad por aquel hombre y por su denuncia.

Recuérdese que esto ha sido posible gracias a que hubo una maniobra en la que se hackeó mi computadora, mis correos electrónicos y cada uno de mis perfiles en redes sociales, y recuérdese que esto ha significado tener acceso a cada uno de los mencionados escritos, en este post, producto de mi inventiva y de mi esfuerzo.

Finalmente, quienquiera que haga esta indagación tampoco podrá negar que estos hechos forman parte de una tentativa por parte del historiador que preside a esta agrupación de crear o mantener, con completa deshonestidad y absoluta flagrancia, un golpe blando permanente y sin duda alguna inescrupuloso, sobre el gobierno de México mientras dure su madanto. Es decir, el actual mandato.

Acontecimiento que, como ya también he comentado ampliamente, forma parte una serie de eventos más o menos recientes, específicos y desafortunados, de la escena sociopolítica de nuestro país, me refiero por supuesto a la Operación Berlín y al multimentado golpe blando; sobre el cual, tanto La Jornada como otros medios han hablado profusamente en sus respectivos tabloides, para denunciarlos, y lo cual ha requerido de la asistencia y la financiación de organismos como el Instituto Cato, ligado a George Soros, o de figuras de la ultraderecha de este país como Felipe Calderón.

Lo que ocurre en consecuencia es que esta gente que está creando todos estos contenidos, como el de Avelina y el del sinfín de perfiles que denuncio, está usufructuando mi creatividad o está haciendo uso de la misma y de mi inventiva para poner de revés a mi país, un país que si ya vivía en la insania y en la inmoralidad como lo he creído desde hace algún tiempo, ahora vive en la más completa inmundicia. La inmundicia en la que la ultraderecha local insiste en meterlo. La inmundicia también que hay que retirarle del cuerpo para mantenerlo en estado de defensión y hacer que despierte.

Por lo tanto, todos los hechos que denuncio en este y en posts aledaños deben inscribirse en ese contexto y deben ser considerados parte constitutiva de las denuncias que en específico he estado haciendo estos días. 

Es esa la lectura que se le debe dar a esta denuncia.

Es el significado político de estos sucesos y el sociológico lo que me interesa denunciar y, por lo tanto, aunque el hacerlo incluya o implique tener que hablar de mí misma, de hechos que me aluden como persona —lo cual para cualquiera debe de constituir algo así como una catástrofe, imagino— , continuaré realizando las denuncias en la medida en la que mis posibilidades me lo permitan. Pienso que atravesamos una coyuntura muy delicada a nivel político en mi país y a nivel mundial y creo que lo sensato y lo racional es seguir denunciando.

¿Qué fue la Operación Berlín?

La operación Berlín fue un escándalo mediático que sorprendió a la opinión pública mexicana el 18 de marzo de 2019, cuando el editor mexicano, Ricardo Sevilla, dio a conocer en el programa informativo de Carmen Aristegui, Aristegui Noticas, que él, junto a otro grupo de editores mexicanos, habrían sido contratados por el historiador mexicano Enrique Krauze, vísperas las elecciones presidenciales de 2018, con la intención de tumbar la candidatura del entonces candidato de la izquierda por el partido Morena, Andrés Manuel López Obrador.

La entrevista en realidad habría estado basada en el reportaje, de nombre homónimo, realizado por el periodista de Eje Central, Juan Carlos Rodríguez, quien de acuerdo con su línea de investigación, habrían estado involucrados en la maniobra personajes como Francisco Agustín Coppel Luken, dueño de Coppel, Alejandro Ramírez Magaña, dueño de la cadena de multicinemas Cinépolis, además de Ricardo Rojo, dueño de la empresa Expertaria. Por su parte, Ricardo Sevilla confirmó que habrían también participado Grupo México así como Germán Larrea.

De acuerdo a estas declaraciones la Operación Berlín habría consistido en la creación de varios pefiles en redes sociales, de aspecto no homogéneo, dedicados a entremezclar con los contenidos generales del perfil, propaganda contra el candidato de las izquierdas.

 Viñeta que muestra a posibles operadores de la Operación Berlín.

Por medio de WhatsApp, Twitter y Facebook debía llevarse a cabo esta maniobra.

Por ejemplo, habría sido plausible de acuerdo a estas declaraciones que cualquier usuario de redes se topase en aquellos días con más de una cuenta dedicada al activismo feminista en donde al mismo tiempo se vertían también, de manera desinteresada, mensajes, lemas, objeciones, arengas, críticas, etcétera, destinados a destruir la imagen del candidato.

La intención, si bien las declaraciones del entrevistado no son explícitas en este punto, habría sido llevar a cabo la operación de tal manera que esto fuera apenas perceptible para los cibernautas.



Entrevista a Ricardo Sevilla en Aristegui Noticas a propósito de la Operación Berlín.

Se crearon asimismo contenidos, memes y propaganda que debían viralizarse para convencer a la gente de que el candidato de las izquierdas estaba vinculado a la trama rusa o a personajes como Nicolás Maduro y Fidel Castro.

La operación recibió el nombre de Operación Berlín debido a que el domicilio al que acudían los editores a rendir sus servicios se hallaba en una calle de la delegación Coyoacán, apodada con el mismo nombre. La campaña asimismo habría sido coordinada por Enrique Krauze con el apoyo de Fernando García Ramírez.

Los participantes habrían recibido un salario de entre treinta mil a cincuenta mil pesos mensuales por realizar la labor de edición y creación de contenidos, así como por administrar las páginas desde los cuales eran viralizados.

El entrevistado incluso señaló que en una ocasión se habría reunido con el afamado intelectual en un restaurante de la ciudad de México para hablar sobre los términos en los que la operación debería llevarse a cabo.

Por su parte, el intelectual e historiador Enrique Krauze negó tajantemente haber estado involucrado en dicha maniobra y amenazó con demandar a la senadora por el partido Morena, Tatiana Clouthier, a quien acusó de haber sido la encargada de coordinar estas imputaciones en su contra tras la aparición de su libro, de reciente publicación, Juntos hicimos historia.

Fuentes:

[1] ‘Krauze operó contra AMLO’. Testimonio sobre la insidia, https://aristeguinoticias.com/1703/mexico/krauze-opero-contra-amlo-testimonio-sobre-la-insidia/
[2] Operación Berlín: Conjura AntiAMLO: http://www.ejecentral.com.mx/operacion-berlin-conjura-antiamlo/
[3] Así operaron “intelectuales de alto rendimiento” contra AMLO; Krauze sí me conoce: Ricardo Sevilla, https://aristeguinoticias.com/1803/mexico/asi-operaron-intelectuales-de-alto-rendimiento-contra-amlo-krauze-si-me-conoce-ricardo-sevilla/

MANUAL MÍNIMO DE INSTRUCCIONES PARA DETECTAR UNA CUENTA FAKE EN REDES

Características de una cuenta fake peligrosa:
-tienen cientos de seguidores, aunque la mayoría de ellos son comprados.
-sus contenidos son virales.
-tienen la capacidad de agitar apelando a las emociones mucho más que a nuestra capacidad analítica.
-roban y plagian contenidos.
-se interesan por la política.
-instrumentalizan o politizan eventos que involucran la defensa de los derechos humanos, la batalla de los migrantes, la agenda feminista, las luchas campesinas y de jornaleros, la de estudiantes y sindicalistas o cualesquiera otras tragedias humanitarias.
-puedes hallarlos tanto en la izquierda como en la derecha.
-suelen ser apartidistas — entrecomillas — , antisistema, anarquistas, libertarios, anticapitalistas (pero anticapitalistas que significativamente se oponen a la mayoría de los gobiernos de izquierda elegidos en elecciones democráticas), anarcolibertarios, anarcosindicalistas y similares derivaciones.
-su crítica al statu quo no es radical, sino parcial, evasiva y sumamente poco científica.
-su discurso jamás es original y raras veces dirán algo que sea verdaderamente propositivo, lúcido o alentador para el progreso de la izquierda.
-jamás ponen en jaque en su discurso los intereses o cotos de poder de los centros financieros, de los conglomerados industriales ni de los medios de comunicación, y, cuando lo hacen, mezclan en sus alocuciones verdades con mentiras para restar de credibilidad al discurso así construido; es decir, no hay consistencia en sus aseveraciones, ni a nivel interno ni consistencia entre estas con la realidad.
-no les interesa transformar sustancialmente la realidad, sino constituirse en un polo o canal a través del cual quienes protestan puedan canalizar su encono sin generar un cambio signiticativo para la mayoría de los seres humanos.

La percepción de la poesía

Quizá es normal que alguien que es un poco amusical carezca también de sensibilidad para la poesía. Pero no por ello debemos pensar que la gente poco rítmica o menos comprometida con las distintas variaciones del sonido, tiene menos derecho al disfrute de estas creaciones estéticas. De hecho, quizá su necesidad de ellas sea inclusive más elevada dado su baja capacidad sensorial para las mismas. No es una cuestión de percepción ni de apreciación, es una cuestión de posibilidades verídicas y de realidades fenoménicas. Es un hecho que hay gente más sensible a los ritmos y a su rumor; a la poesía y a sus derivaciones; a la música y sus distintos gradientes. Inclusive al silencio y a los intervalos que se superponen de un sonido a otro y que constituyen en su sustancia el estremecimiento que alimenta nuestro percepción de la música y que precede a su percepción en tanto que poesía. Es el silencio, como una representación vacua de la música y de todo sonido, como su negación, lo que hace posible la percepción de los sonidos y de sus distintas composiciones. Sin silencio no hay delirio, no hay placer y, probablemente, no haya tampoco disfrute. Pero sin silencio no hay tampoco calma, éxtasis, misticismo y peor aún y, por definición, vacuidad. Sin silencio no hay posibilidad de alcanzar el nirvana y disfrutar del caos. Sin silencio todos los sonidos se vuelven erráticos, homogéneos e irreconocibles. Monótonos. Se necesita del silencio para poder reconocer la variedad y clasificarla. Se necesita del silencio, también, para jerarquizar nuestras propias percepciones sensoriales o, más bien, para que sean nuestros cerebros quienes las jerarquizan. Sin silencio no hay nada y el aire se cuela entonces por las habitaciones inundándolas de chillidos, murmuraciones y estridencias poco sonoras. Pero el silencio, una vez creado, una vez hecho un mecanismo presente, una vez existencia, una vez realidad, una vez declarado una entidad y alcanzado ese estatuto, se vuelve transgresión, norma y canon y es la voz que con su gemido nos retorna a nuestra materialidad y nos recuerda que estamos vivos y que mañana es el ahora.

Los días

Una hoja en blanco, una simple hoja en blanco en medio de un lugar que es también blanco y en donde no hay ruido, o un ruido endógeno e inaudible para los de afuera. Alguien porta unos audífonos de hecho, parado frente a su hoja en blanco. O sentado.
 

Algunos hojas secas regadas en el piso, otras hojas caen, el viento sopla y barre las banquetas, la calle, los pavimentos.
 

Algunas hojas se quedan prendidas a su escenario, a su árbol, debajo de su animal ovíparo que las devora y se aclimata en ellas.
 

Aunque en el fondo hay siempre un fondo prismacolor y una mirada que vaga como fantasmita observándolo todo. Cree que los animales también saludan y sienten las presencias cálidas y gentiles. Entonces el blanco lo cubre todo otra vez y la conciencia y los días se pierden sin que haya una resolución final.

En el día Internacional del Gato

Una reflexión que quiero compartir a propósito de El día del Gato: si tu gato es un outdoor cat, vacúnalo, desparasítalo y esterilízalo para que la población de gatos que de por sí viven desamparados en la calle no crezca indiscriminademente. Si tu gato es un indoor cat, mántenlo así, porque eso le dará seguridad y una mejor calidad de vida. Procura que no salga para nada a la calle y tenlo siempre contigo. Los gatos son seres sumamente frágiles y podría bastar con una simple salida para que no lo vuelvas a ver. En lugares como México, en donde hay gente supersticiosa, ignorante y cruel, además de niños maleducados, tu gato podría verse expuesto a las groserías de alguna de dichas personas y, francamente, creo que no hay necesidad de que ello ocurra si amas profundamente a tu gato y si además puedes mantenerlo como un indoor cat. Obviamente, dale los mismos cuidados que si fuera un outdoor. Ama mucho a tu gato y sé feliz de tenerlo, son seres excepcionales y excelsos. Su amor no tiene parangón en el mundo y son tan leales e inteligentes como los perros. Finalmente, si no tienes gatos, pero no eres una de esas personas mezquinas, de juicio cerrado e ignorantes, y planeas adoptar una mascota, yo te recomendaría de mil amores que adoptes a un gato, vas a descubrir en estos seres un universo hermoso que ha inspirado a artistas y poetas. En lo que a mí concierne, siempre he dicho que los gatos son mis almas amigas, y esto era así desde que era niña. Y algo muy importante, si te has decidido por un gato, que sea uno de esos tantos gatitos de la calle, que tanto necesitan de unos papás, que lo quieran, lo amen y lo apapachen, para siempre, como si fuera un hijo.
#InternationalCatDay
Unos días después de haber hecho mi denuncia frontal en twitter, la psicópata que me ciberacosa da respuesta a la misma en uno de sus perfiles fake, emulándola. Es decir, yo denuncio que me acosan y doy por primera vez nombres específicos de algunos de los perfiles que utiliza para acosarme y entonces ella hace algo muy parecido en uno de los perfiles que administra. Lo interesante es que además utilizó cada uno de los argumentos que yo he estado esgrimiendo en mis denuncias. Por ejemplo, yo señalé que tenía yo bloqueadas cada una de las cuentas que gestiona, señalé que su acoso es continuo y que he tenido que padecerlo cada uno de los días de mi vida desde que éste empezó, señalé también que he advertido que su acoso no terminará en tanto no acuda a tribunales. Pues bien, brillante como es, utilizó en su “denuncia” los mismos argumentos que yo utilicé, un poco como para desbalancearme psicológicamente, según ella y su facción.

¿Cuál es la novedad entonces? Lo que he estado tratando de bosquejar a través de mis denuncias es que gracias a este constante asedio del que soy objeto por parte de esta psicópata, he logrado darme cuenta de que la extrema derecha en mi país controla, por un lado, a un cierto sector de la disidencia de izquierda a través de una demencial cantidad de cuentas infiltradas y, por el otro, a “la oposición” en sí antiamlo. ¿Cómo lo logran?

Como ya lo mencioné en posts pasados, esto pude deducirlo y constatarlo en el momento en el que descubrí que la psicópata estaba extrayendo material de mi autoría para crear perfiles que administra ella misma y cuya cualidad o seña distintiva no es solo que traten de emular mi personalidad, mi manera de argumentar, de escribir, mi afección por determinados temas, etcétera, sino en los que claramente se intenta posicionar ciertos temas del escenario político para crear tendencias.

En específico descubrí que se trata de dos tipos de tendencias: una tendencia antiamlo, de extrema derecha y francamente conservadora, la cual instrumentaliza el discurso de los derechos humanos a favor de sus consignas, con un sesgo muy marcado y un favoritismo por las exigencias feministas, y, en el otro extremo, una tendencia proamlo, en un amplio espectro de izquierdas, pero que también instrumentaliza la agenda de los derechos humanos y la agenda feminista. Ambos grupos están controlados por la derecha, ambos grupos se sirven de contenidos de mi completa autoría para hacerlo y para ambos grupos trabaja la psicópata que me ciberacosa. En realidad y para ser más claros, se trata de un mismo grupo.

Como ya lo he dicho, para configurar tales perfiles, han utilizado producción intelectual de mi inventiva que se encuentra en mi blog, en mi cuenta de facebook, en mis correos electrónicos, en mis chats, en mis ensayos de la maestría, en la correspondencia que he mantenido a lo largo de todos estos años con una variada cantidad de gente; tienen conocimiento asimismo de todo lo que hable y diga, como si me escucharan, de unos cuatro o cinco años a la fecha, calculo, y lo utilizan en esos mismos perfiles.

Tampoco dudo que junto a la psicópata trabaje más gente pagada para hacerlo, lo que en términos más latos conoceríamos como bots; de hecho la psicópata también sería un bot puesto que ella misma recibe un salario a cambio de este servicio. La psicópata está pagada y sus bots también. Bots y psicópata trabajan, según mis deducciones, para Felipe Calderón y Enrique Krauze. De hecho, las revelaciones que fueron dadas a conocer en meses pasados por Carmen Aristegui en una de sus emisiones, lo cual fue dado a conocer bajo el nombre de Operación Berlín, me confirmaron que Enrique Krauze estaba detrás de todas estos perfiles, si bien los primeros indicios los tuve cuando descubrí que en varias de las columnas que las falsas antropólogas, lingüistas, historiadoras, “escribían”, no solo me estaban plagiando, sino que tales columnas eran publicadas en medios cercanos a Enrique Krauze, como lo son la revistas horizontal mx, nexos y la propia letras libres.

Aquí quienes me leen ya debieron de haber deducido que la mayoría de estos perfiles falsos son perfiles femeninos o perfiles que se adjudican a figuras femeninas.

Ahora bien, el meollo en esta ocasión es que gracias a que sigo al monero Hernández en twitter, pude también darme cuenta de que la respuesta a mi denuncia, que vino de la psicópata a través de uno de sus perfiles falsos, se inscribe en esta misma dinámica, para comprenderlo, ofrezco esta breve cronología de hechos:

Hecho 1. Hago mi denuncia en twitter el 11 de julio.

Hecho 2. La psicópata responde exactamente un día después, el 12 de julio, con una de sus clásicas mañas imitativas y poco creativas, emulando mi denuncia; en resumen, lo que hace es emular mi denuncia, solo que la de ella, a diferencia de la mía, recibe amplia recepción en dicha red.

Si bien, por supuesto, vale decir, para mí ya es más que claro que no solo su denuncia y las acusaciones de acoso son falsas y parte de un montaje, sino que incluso los miles de usuarios que en apariencia la siguen también son creados, que muchos de los favs y los retuits que reciben también lo son y que, en este caso, el apoyo que recibió fue, también, en muchos casos, construido.

Después hablaré a detalle del mecanismo bajo el cual esto ocurre, mecanismo que, no es tan difícil de desmontar y que gracias a ciertas casualidades de la vida y a mi insistencia en seguir investigando, he podido desbaratar y conocer desde dentro.

La cuenta fake en donde la psicópata presenta su falsa denuncia de acoso emulando a la mía, por cierto, es @JSantibanez00 La denuncia que hice es la denuncia en donde evidencié los perfiles fake @Lovrega, @Miriam_Junne, @Berenoza, @GlodeJo07, @Veronicalderon, @SoyLadyCorrales, etcétera, y es esta: https://twitter.com/Scarbo__/status/1149524721504882688

Hecho 3. El @monerohernandez difunde la denuncia que hace tal perfil justo un día después de haber hecho este mismo monero una crítica acerba, aunque en apariencia sincera, a Irma Eréndira Sandoval, secretaria de la función pública y, por ende, una crítica también al gobierno en general de Andrés Manuel. Además, al revisar la cuesta fake en cuestión que administra la psicópata y en donde se hace la denuncia falsa y en donde también los plagios son evidentes para mí, noto que la misma hace zalamerías a Héctor de Mauleón, por ejemplo, lo cual es una de las cosas que más llaman mi atención cuando estoy dando lectura a la misma; obvio, porque Héctor de Mauleón, como todos sabemos, es uno de los grandes haters de Andrés Manuel. Además, lógicamente, el perfil @JSantibanez00 también se dedica a golpetear al gobierno de México y a Andrés Manuel.

Hecho 4. En simultáneo y por otro lado, en la respuesta que Irma Sandoval da a la “crítica” del monero Hernández se lee: “¿Mejor también cancelemos las mañaneras por ser “promoción personalizada” y todas las fotografías de eventos del gobierno, verdad amigo? Tu lógica es la de Córdova, Murayama y DeMauleon. La próxima me pongo una Burqa🤦🏾‍♂Como les duele, hasta a los amigos, que #AvanzaLa4T.”

Hecho 5. En respuesta a esta acción de fustigación de la psicópata, por otra parte, yo envío este link al monero Hernández https://twitter.com/Scarbo__/status/1150076109398016001, el cual ignora por completo; en cambio, decide conservar en su perfil el tuit en donde el perfil fake hace su denuncia y, es importante reiterar, imitando por completo a la mía en la misma, fingiendo también que muchas personas en las redes la apoya y utilizando en general diversas tácticas para amedrentarme emocionalmente. ¿Lo logran? Por supuesto que no. De hecho ello me anima a hacer más extensiva y más ruidosa mi denuncia.

En el tuit que enlazo, por cierto, se puede ver el tuit del monero Hernández apoyando el montaje de esta psicópata y el tuit en sí de la psicópata.

¿Qué concluir de todo esto? ¿Cuál sería de principio mi análisis?

Lo repito, el monero Hernández está dando su apoyo a un miembro de la derecha, el cual, como le advierto en mi reply, se dedica a acosarme y a plagiarme. Sin tener pruebas de que ese perfil sea un perfil real, pero sí contando con mi testimonio en el cual lo alerto sobre la falsedad del mismo (siendo yo un miembro de la izquierda) él decide apoyar el montaje de este perfil falso. Es decir, mostrando por completo un sesgo en su elección y sin el más mínimo espíritu crítico, a pesar de hacer alarde a menudo de ser un hombre de un elevado juicio crítico e inclusive ético, decide dar ese respaldo.

¿A eso se refería Irma Eréndira Sandoval en la respuesta que hace a la “crítca” del monero en la que menciona a Héctor de Mauleón? ¿Por qué ignora el monero mi alocución? ¿Me conoce de antemano?, ¿conoce a algunos de los perfiles falsos que denuncio, a varios o a todos? Entonces, ¿por qué ese sesgo? ¿Por qué decide no dar oídos a mi denuncia? ¿Es parte del montaje? ¿O es más bien un hombre muy tonto, sumamente ególatra e incluso manipulable?

Ahora, la pregunta es: ¿Es el Monero Hernández uno de los tantos infiltrados en la izquierda al servicio de las clases oligárquicas? Si no lo es, como le dije en uno de los tuits que le envié (y que jamás contestó), creo que está deseoso, como mucha gente y muchos en la izquierda, de reconocimiento, validación social y de aceptación, que es uno de los tantos caballitos de Troya que la derecha sabe utilizar a la perfección cuando se trata de reventar a la misma e infiltrarla, y creo que eso podría llevarlo a tener lealtades cuestionables con miembros golpistas, como es el caso específico de Héctor de Mauleón, por ejemplo. O, en el otro caso, como ya lo mencioné, es simplemente un hombre sumamente manipulable, influenciable y muy poco pensante.

Aunque, en lo personal, y después de haber atestiguado esta serie de sucesos, dejo por completo de confiar en este monero. Personalmente no me parece que su activismo de izquierda sea honesto, ni confiable, ni desinteresado y sí probablemente que esté condicionado, e inclusive sirva, a unos intereses ajenos a los objetivos de la izquierda y al bienestar del país.

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